Rojas: el pueblo que desconoce el origen de su nombre
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Rojas: el pueblo que desconoce el origen de su nombre

Diario Núcleo habló con el historiador Hugo Silveira. Un personaje que a todos conoce y todos lo conocen porque es una fuente de constantes consultas. Silveira, un personaje de Rojas que ya es parte de su historia.

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En Rojas todos saben quién es Hugo Silveira. No necesita presentación. Un personaje multifacético que estuvo ligado toda su vida a diferentes actividades municipales, pero que es reconocido por su enorme memoria y sus trabajos de historiador. Hace uno pocos meses cumplió uno de sus sueños: escribir un libro, el cual llamó “Pueblos y parajes de Rojas, historia y presente”. Un Best Seller a nivel local.

Es más, pocos saben que es Contador Público, recibido de la Universidad Nacional de Rosario, y periodista. Porque él, siempre anda con sus libretas bajo el brazo, o con anotaciones dispersas en papeles, recorriendo cada pasillo del Palacio Municipal. Conoce a todos. Verlo venir con sus pasos cortitos y acelerados es sinónimo de que, debajo de ese brazo lleno de papeles el cual ayuda con la otra mano para que nada se le caiga, trae una nueva historia para contar. Porque eso es lo que ama. Contar historias.

¿Por qué Rojas? Nadie sabe.

El historiador contó que, en los primeros años de la década de 1970, a instancias del gobierno local, fue creado el Departamento de Investigaciones Históricas de Rojas. Estuvo integrado por Juan Jorge Cabodi, Irma Oger, René Pérez, Cornelio Olivencia, Anibal Riccobene, Héctor Giacoboni y Hugo Silveira. “Como resultado de sus trabajos y fundamentalmente gracias a la generosidad de don “Chilin” Cabodi (así lo tratábamos), se pudieron conocer muchos aspectos de la historia local, ya que él estuvo toda su vida dedicado a la investigación en cuanto archivo le fue posible, incluyendo el Archivo General de la Nación y el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires”, anexó.

En 1976, recordó Silveira, se conformó la Comisión de Festejos del Bicentenario de Rojas, que organizó un interesante calendario de festejos durante todo 1977. “Cabodi entonces puso a disposición sus conocimientos y, entre ellos, el referido al nombre que se le impuso al primitivo fortín. Sostuvo, como figura en este trabajo, que no pudo encontrar documento alguno que indicara el porqué del nombre de Rojas. Todos aceptaron obviamente que el nombre que le impuso la conquista española a nuestras tierras, fue preexistente a la fundación”, sostuvo.

Un historiador se apoya en otro historiador

Juan Jorge Cabodi, portador de un apellido íntimamente imbricado en el devenir de Rojas, supo honrar el legado familiar, inclinándose a los temas históricos y dejando en la confianza de sus hermanos y sobrinos, el devenir de la industria más emblemática de Rojas. A pasar de dedicarle toda su vida a estudiar su pueblo, no supo dar con el origen de su nombre.

En 1950, año del Libertador General San Martín, ganó un premio a su trabajo de investigación sobre los orígenes de esta población. “En ese libro, al comenzar el Capítulo II, se refiere a la presencia ya de los fuertes de Salto y Pergamino, señalando que poco a poco gente de esos fortines se iba acostumbrando a alejarse de los reductos fortificados en busca de algún ganado alzado”, manifestó SIlveira.

El historiador cuenta que en ese libro que “la primera noticia que hubo de que los campos de Rojas fueran utilizados para apacentar los ganados de otras jurisdicciones, es de 1767. La seca era general en toda la Provincia... José Linares, desde el Salto, informa a Bucarelli que el comandante de Pergamino le ha hecho saber “como el día cindo del presente, se arrebattaron los indios unas mulas mansas, de unos boyeros, en el arroyo de rojas, como cosa de Nuebe leguas de aquí”. (transcripción exacta de época).

El historiador de Rojas destacó que Cabodi finalizaba en sus escritos: “Es interesante señalar que es ésta la primera vez que encontramos el nombre de Rojas en un documento”. En la página 35 de su libro, cita nuevas referencias entre ellas una carta de Diego Trillo al teniente Juan González, fechada el 14 de octubre de 1777 en Fontezuelas, donde Trillo dice: “yo me allo encargado para haser Un fortín en Rojas y no tengo Un hombre de trabajo qe siembre para dar Cumplimiento” (textual).

El origen de nombre, pudo ser, quizás, el apellido de un cuidador de ganado, o un militar. Inclusive, Silveira encontró hace tiempo en un viejo plano de Pergamino el nombre “Lagunas de Rojas”, donde se marcaba en las nacientes del arroyo Saladillo de la Vuelta, en el partido de Junín. Lo cierto es que Rojas, seguirá sin saber su origen, lo cual ese detalle también lo hace muy atractivo.

En 1821 Rojas pudo cambiar de nombre

En 1821, un grupo de vecinos de Rojas se dirige al gobernador Martín Rodríguez solicitándole el cambio de nombre de la Guardia, ya que no hay referencias al por qué de tal designación. Le sugirieron que se la llame “Guardia de Martín Rodríguez”. El gobernador agradeció tal honra, pero declina con una conceptuosa nota, expresando que debe mantenerse el nombre original. Una prueba más que avala lo que se reseña. A menos de 43 años de la fundación nadie tenía registros donde constara el motivo de por qué “Rojas”.

Se viene un nuevo libro

Silveira ya está trabajando en lo que será su próximo libro, también orientado a la historia de su amado pueblo. “Quiero dejarle a Rojas la historia de Rojas”, admitió. Una historia que se fue sumando a otra, llevaron primero a un libro, ahora a otro. Silveira siempre se apoyó en las personas mayores para recabar información. Esa metodología de trabajo la aplicó de joven, épocas en la que dialogaba con personas nacidas en el siglo XIX. Hoy, han pasado los años, pero el estilo del historiador no ha cambiado. Y seguramente en poco tiempo esté presentando su nuevo best seller a nivel local, como a él le gusta decir entre risas. Hay algo que queda claro que, tal vez, Silveira aún no se dio cuenta: él, ya es parte de la historia de Rojas.
 

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