Policiales
EL CHOQUE OCURRIÓ EL 7 DE ENERO

El testimonio de la novia de Molinari dio otra perspectiva del accidente de Pinamar

Según la joven, la camioneta que conducía el empresario circulaba a baja velocidad y el UTV donde viajaba el niño los embistió. El nene de 8 años continúa en grave estado.

El caso de Bastián Jeréz, el niño de ocho años que continúa en estado crítico tras un choque en los médanos de Pinamar, sumó una nueva perspectiva en las últimas horas con la declaración de Brisa, una joven de 23 novia del empresario Manuel Molinari, quién quedó en el foco de la investigación al ser el conductor de la camioneta que chocó con el UTV donde viajaba el nene herido con su padre y otros familiares.

Todo comenzó cuando la tarde caía sobre los médanos de la playa La Frontera, en Pinamar, cuando el silencio del paisaje se quebró con un estruendo. Eran las 19.50 del miércoles 7 de enero y Brisa, de 23 años, intentaba salir junto a su pareja, Molinari, de un camino difícil con una Volkswagen Amarok. Avanzaban despacio, temerosos de encajarse en la arena, cuando —según su relato ante la Justicia— un UTV irrumpió de frente, veloz, sin dar tiempo a nada. El choque fue inmediato, brutal, y dejó a

Brisa recordó la escena con precisión en su declaratoria: una mujer de cabello negro al volante del UTV (un “arenero” sofisticado, por definirlo de alguna manera), una niña a su lado, y en la parte trasera un hombre con un pequeño en brazos y otra niña junto a ellos. Ese niño, el que viajaba a upa, era Bastián. Tras el impacto, la joven descendió de la camioneta y vio cómo el hombre —el padre de los chicos— bajaba desesperado, depositando al niño inconsciente sobre la arena. Entre gritos y reproches dirigidos a Molinari, la desesperación se mezclaba con el miedo. Brisa intentó calmarlo, pidió que revisara al pequeño, pero Bastián no reaccionaba.

Las otras dos niñas también mostraban signos del accidente: una con un rasguño en el cuello, la otra con el rostro inflamado y sangrado nasal. Ambas lloraban, asustadas, mientras Brisa trataba de contenerlas en medio del caos.

Minutos después, un amigo de Molinari llegó en otro UTV y trasladó al padre con el niño herido hasta la entrada del predio para pedir ayuda. Poco más tarde, otro conocido de la familia de las víctimas llevó a las dos niñas al hospital.

La joven asegura que permaneció en el lugar junto a su novio y la conductora del UTV, esperando la llegada de la policía. En su declaración, subrayó un detalle que, para ella, resulta clave: ninguno de los ocupantes del UTV llevaba puesto el cinturón de seguridad.

Por el lado del estado de salud de Bastián, hoy se conoció un nuevo parte médico que indica que “no presenta cambios” respecto al informe anterior, pero no se espera que sea sometido a una operación este viernes.

Familiares del pequeño confirmaron que este viernes no se realizaría la traqueotomía, ni otras cirugías, debido a que “su estado de salud no lo permitió”.

En este escenario, desde el Ministerio de Salud provincial detallaron que el niño continúa bajo estricto control médico, pronóstico reservado e internado en la unidad de terapia intensiva: “No presenta cambios en relación al último parte emitido”.

El jueves las autoridades del Hospital Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata ordenaron realizarle nuevos estudios: los mismos arrojaron la presencia de lesiones cerebrales y cervicales severas producto del traumatismo, por lo que debieron mantener la inmovilización cervical y el seguimiento estricto por equipos de neurocirugía, neurología y terapia intensiva.

A su vez, previo a este informe, se comunicó que se intentó retirar de manera programada el respirador para evaluar si el paciente podía respirar por sus propios medios, pero se evidenció falta de respiración espontánea, por lo que fue necesario reanudar la asistencia respiratoria.