Ruta 188: los vecinos pagan impuestos viales en cada litro de combustible, pero la ruta sigue destruida
Cada vez que un conductor carga combustible, casi el 20% del precio que paga son impuestos, y una parte importante de ese dinero debería volver en obras viales pero la realidad indica otra cosa, de acuerdo al informe elaborado por el concejal de la UCR de Rojas, Andrés Christins.
La Ruta Nacional 188, en su Tramo II entre Pergamino y Junín que abarca unos 90 kilómetros clave para la producción, el transporte y la vida cotidiana de miles de vecinos, presenta un deterioro cada vez más grave que se evidencia en la presencia de baches, deformaciones y falta de mantenimiento, funciones que le corresponden a Vialidad Nacional y Corredores Viales.
Lo más preocupante es que esto sucede a pesar de que los usuarios de la ruta financian su mantenimiento todos los días. Al cargar nafta o gasoil, el automovilista no solo paga el combustible, sino que dentro del precio final existe también un impuesto llamado Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL).
El año pasado, este impuesto representó alrededor de $350 por cada litro. Con un precio promedio del combustible cercano a los $1.800, significa que uno de cada cinco pesos que paga el vecino es impuesto. En términos concretos, casi el 20% del precio del combustible son impuestos nacionales.
Según la legislación vigente, una parte del ICL tiene es dirigido hacia el Fideicomiso de Infraestructura de Transporte, el cual recibe el 28,58% de lo recaudado y cuya función principal es financiar obras viales.
Durante 2025 se expendieron aproximadamente 16.800 millones de litros de combustible en todo el país. Con los aumentos aplicados por el Gobierno Nacional, la recaudación anual por este impuesto habría alcanzado unos 3.000 millones de dólares. Y de ese total, cerca de 900 millones de dólares debían destinarse a infraestructura de transporte y rutas.
¿Por qué la Ruta N° 188 presenta tan mal estado?
El concejal de la UCR de Rojas, Andrés Christins, advirtió que estos fondos no están llegando a donde deberían y que el fideicomiso vial ha sido utilizado de manera discrecional por el Estado Nacional.
“Los vecinos pagan un impuesto pensado para que las rutas estén en condiciones. Sin embargo, lo que se recauda no se refleja en obras ni mantenimiento. La Ruta 188 es una prueba clara de eso”, le dijo a DiarioNucleo.com.
El informe elaborado por Christins sostiene que cada camión, cada productor, cada familia que circula por la Ruta 188 ya está pagando su parte cada vez que carga combustible y que, en este caso, no se trata de crear nuevos impuestos, sino de cumplir con el destino del dinero que ya se recauda.
Mientras tanto, los usuarios siguen poniendo el cuerpo, los vehículos y la seguridad en una ruta que debería estar en condiciones y no lo está.