Proyectan que Argentina crecerá en el 2026 un 4%
La entidad atribuye la moderación del crecimiento argentino a la incertidumbre política interna durante el periodo electoral.
El Banco Mundial pronostica un crecimiento del 4% para el 2026 en la Argentina, evidenciando una moderación respecto a la mejora de la actividad del año pasado, calculada en 4,6%.
La previsión surge del informe Perspectivas Económicas Mundiales de enero, en el cual la entidad precisó que “se proyecta que el crecimiento de Argentina se modere al 4% en 2026” y que se mantenga en el 4% en 2027.
Al explicar la morigeración en el crecimiento, el Banco Mundial expresó que “la incertidumbre en la política interna a finales del año pasado provocó episodios de presión cambiaria, lo que provocó aumentos en las tasas de interés del mercado que se espera que lastimen la demanda interna y el crecimiento este año”.
En este contexto, remarcó que “el apoyo de Estados Unidos, incluyendo la provisión de líneas de swap, ayudó a estabilizar las condiciones financieras” y agregó que “la transición a una banda cambiaria en abril de 2025 aumentará la flexibilidad cambiaria, fortaleciendo su papel como amortiguador de shocks”.
A pesar del menor avance previsto para el actual calendario, el reporte plantea que la Argentina forma parte del podio de los países de la región que más crecerán en 2026, sólo por detrás de Panamá (4,1%) y República Dominicana (4,5%).
A nivel general, el Banco Mundial remarcó que la economía global “está demostrando ser más resiliente de lo previsto, a pesar de las persistentes tensiones comerciales y la incertidumbre en torno a las políticas”.
En este sentido, prevé que el crecimiento mundial se mantendrá estable en los próximos dos años, con una ligera caída al 2,6 % en 2026 para luego aumentar al 2,7 % en 2027, “en lo que constituye una revisión al alza con respecto a la previsión de junio”.
Sobre este panorama, Indermit Gill, economista en jefe y vicepresidente senior de Economía del Desarrollo del Grupo Banco Mundial, sostuvo que “cada año que pasa, la economía mundial muestra menos capacidad de generar crecimiento y aparentemente más resiliencia frente a la incertidumbre de las políticas”.