Las heladerías de Pergamino iniciaron la temporada de verano con cautela y expectativas de recuperación
Comerciantes locales sostuvieron que el aumento del kilo de helado fue moderado y básicamente acompañó a la suba de los servicios porque no hubo variaciones significativas en el precio de la materia prima.
Con la llegada del verano, las heladerías de Pergamino atraviesan el período más importante del año para el rubro. Diciembre y los meses estivales concentran el mayor volumen de ventas, y este inicio de temporada muestra un escenario de estabilidad, precios moderados y una reactivación lenta pero sostenida.
Según referentes del sector, diciembre cerró con números muy similares a los del año pasado. “Hubo prácticamente una paridad interanual, con una caída mínima, de alrededor del uno por ciento”, señalaron. A pesar de haber sido un mes más caluroso, con mayor cantidad de días de altas temperaturas —un factor clave para el consumo de helado—, las ventas no mostraron grandes variaciones respecto a 2024.
No obstante, el inicio de enero trajo señales alentadoras. Las heladerías comenzaron a notar una leve reactivación, acorde al contexto económico general. “Es una recuperación muy lenta, pero esperable. El movimiento empieza a sentirse de a poco y ahora habrá que ver cómo responde el consumo durante el resto del verano”, explicaron desde el sector.
Aumentos graduales
En cuanto a los precios, desde las heladerías locales remarcan que no hubo saltos bruscos, sino ajustes graduales para acompañar la inflación. El kilo de helado, que a comienzos del año pasado costaba alrededor de 13.500 pesos, pasó a 15.000 pesos en diciembre, luego se ajustó a 17.000 y actualmente se ubica en torno a los 20.000 pesos.
“En todo el año se dieron apenas dos o tres aumentos, siempre de manera escalonada”, explicaron. Además, destacaron que no se registraron incrementos significativos en la materia prima. Insumos clave como la crema tuvieron subas leves y en porcentajes similares al resto de los costos, por lo que no fueron el principal motivo de los ajustes.
El factor que más impactó en la estructura de costos fue el aumento de los servicios, lo que obligó a realizar una actualización de precios para sostener la actividad. “Si los costos no aumentan, no aumentamos. Los ajustes que se hicieron fueron necesarios y muy medidos”, afirmaron.
En un contexto económico desafiante, las heladerías locales buscan sostener la calidad, cuidar los precios y aprovechar el momento más esperado del calendario comercial, confiando en que el verano sea el motor del rubro.