noscript
Acuerdo con el Fondo y cepo: dudan si alcanzará
PANORAMA NACIONAL

Acuerdo con el Fondo y cepo: dudan si alcanzará

El otro flanco débil de la negociación está vinculado con el ruido político en la Argentina.

Compartir

El acuerdo de apoyo financiero con el Fondo Monetario Internacional está definido, anunció el ministro de Economía, Luis Caputo. Se espera que a más tardar en abril sea anunciado. La duda que queda entre los operadores es si ese respaldo será suficiente para levantar el cepo cambiario, algo que el Gobierno prometió concretar antes de que termine el año.

El otro flanco débil de la negociación está vinculado con el ruido político en la Argentina, ya que el FMI pretende que el nuevo acuerdo tenga el mayor respaldo de los partidos posible, algo complicado en un año electoral.

Más deuda

En cuanto al monto del nuevo préstamo, en principio se esperaba que fuese de unos US$ 11.000 millones. Pero un informe del banco suizo UBS elevó ese monto a la zona de los US$ 20.000 millones, alentando expectativas en el mercado.

El paquete incluiría US$ 8.000 millones en fondos nuevos, mientras que el resto se destinaría a cubrir pagos de capital e intereses que Argentina debe afrontar durante el actual mandato de Javier Milei, según el documento.

La otra duda es hasta qué punto el nuevo acuerdo no implicará un incremento de la deuda, como sostiene el Gobierno, que dijo que el sistema de metas -fiscales, de reservas y de emisión- no fueron materia de mayor discusión, aunque sí la configuración del esquema cambiario.

El ministro Caputo dejó entrever que programa traerá consigo medidas que modificarían el actual esquema económico. Y eludió ser taxativo sobre a qué valor quedará el dólar cuando se implemente el plan. "Puede haber un poco de volatilidad, pero nunca va a haber un cimbronazo por la baja cantidad de pesos", admitió Caputo. El ministro argumentó que "cada vez hay menos pesos y cada vez habrá más dólares", por lo cual "no va a pasar nada" y subrayó que "eso nos permitirá salir del cepo sin que haya problemas".

Acerca del programa con el FMI aseguró que "el monto total ya está definido con el staff técnico del organismo" y se consensuó a partir de "diferentes escenarios para probar que ese era el monto". Caputo se excusó de informar el monto por "confidencialidad". Asimismo, explicó que el cierre definitivo se concretará cuando se complete el proceso legal interno.

Caputo dijo que se dictó un DNU porque si se hubiese optado por una ley posiblemente se hubiera trabado en el Senado se corría el riesgo de que se demore su tratamiento. "Si algo podemos argumentar de necesidad y urgencia es esto. La gente quiere salir de esto. Si mandamos a las dos Cámaras, en el Senado hay mayoría kirchnerista que quiere que al país le vaya mal y se podía demorar y mucho. Y esto no se puede demorar", señaló. Además, dijo que "la semana que viene va a la Comisión Bicameral y una vez que aprueba el dictamen si la Cámara baja no lo rechaza entonces es ley.".

Entre otras cuestiones, se especula qué hará el equipo económico con el dólar blend que destina el 20% de las divisas de la exportación al "contado con liqui" y qué planes tiene para flexibilizar o eliminar otras restricciones cambiarias como el giro de dividendos al exterior por parte de empresas multinacionales.

Según un texto que circuló este fin de semana largo entre financistas, la deuda del Tesoro Nacional con el Banco Central, al 31 de enero, es de US$ 69.232 millones. Está documentada en Letras Intransferibles que son "papeles" que se emitieron a 10 años renovables en forma indefinida, a cambio de los dólares que cedió el Banco Central al Tesoro Nacional para el pago de los vencimientos de deuda.

Grandes dudas

La maraña de números no hace sino agrandar las dudas sobre el impacto que tendrá la eventual nueva ayuda del Fondo, y si alcanzará para levantar el cepo cambiario. Estas dudas vienen circulando en oficinas de bancos de inversión y brokers desde hace semanas. No son las únicas. A pesar de lo que sostienen Milei y su ministro de Economía, existen interrogantes sobre la profundidad del acuerdo con el organismo multilateral.

Es que el Gobierno rechaza de plano la pretensión de los técnicos del Fondo Monetario de introducir cambios en la política cambiaria, que despierta dudas sobre su conveniencia.

Esos interrogantes se ven reflejados en las dificultades del Banco Central para atesorar reservas, por la fuerte intervención en los mercados financieros para impedir que la brecha cambiaria se vuelva a disparar.

La gestión Milei lleva varios meses con esa intervención, que drena las divisas del BCRA. Desde junio del año pasado, el movimiento de ingresos y egresos en dólares por el comercio exterior, los servicios y rentas vienen acumulando un "rojo" creciente que ya suma u$s 9.122 millones. Todo en un marco en el que el Banco Central intervino en forma directa en el mercado de cambios, vendiendo en esos meses casi u$s 2.000 millones para controlar los dólares financieros y contener la presión sobre la brecha con el dólar oficial.

El dato que preocupa a los mercados, y al FMI, es que en enero el ritmo de intervención se aceleró en forma dramática, rozando los u$s 1.000 millones solo en el primer mes del año. Entre los bancos internacionales que le prestaron u$s 1.000 millones a la Argentina a través de un REPO, también hay dudas. Es que el Gobierno esfumó en un mes todos esos fondos. Sería la misma duda que tiene el FMI, que busca evitar que los fondos frescos que se le presten a la Argentina terminen evaporándose en medio de intervenciones para sostener un dólar artificial, en un año electoral.

Todos los gobiernos buscaron atrasar el dólar como estrategia para contener el costo de vida en años electorales. Y por más que Milei diga que ahora es distinto, los datos indican otra cosa: la Argentina vuelve a repetir algunos errores del pasado. Caputo ya no sabe cómo argumentar que el dólar no está atrasado, cuando la mayoría de los especialistas coincide en que es la principal razón por la que se dispararon los viajes al exterior y las compras vía courier.

Deuda local por deuda con el FMI

Milei dijo que el nuevo préstamo implica una determinada cantidad de fondos frescos, que se aplicarán a cancelar deuda del Tesoro con el Banco Central. El argumento no termina de convencer, porque también revela que el oficialismo tendrá poco poder de fuego para poder utilizar esas divisas en medio de los tironeos cambiarios. Entonces, ¿se seguirán usando reservas para contener la brecha? Es solo una de las muchas dudas que persisten.

También incomoda al mercado la inclinación de Milei a pretender instalar una "batalla cultural", como lo hizo el kirchnerismo. Operadores sostienen que esa "batalla" sirvió solo para continuar profundizando la grieta política, que muchas veces impide avanzar en política de Estado.

El mercado trabaja con un escenario de base de que ese entendimiento tendrá lugar en marzo y el Gobierno apura señales para mostrarle a los inversores que el apretón de manos definitivo está cerca, en un contexto de clima financiero adverso en las últimas semanas que se exterioriza en un riesgo país al alza -casi 800 puntos- y una caída del Merval superior al 20% en los últimos 40 días.

Milei considera que este nuevo acuerdo brindará las herramientas para allanar el camino hacia un esquema cambiario más libre y eficiente, y para poder atraer mayores inversiones que se traduzcan en menor inflación, mayor crecimiento y nivel de empleo. Y destacó que el acuerdo con el Fondo brindará las herramientas para ir hacia un esquema cambiario "más libre y eficiente" y ratificó que se saldrá del cepo "definitivamente durante este año". 

Más y menos

En Wall Street igual sigue imperando el optimismo. Los principales bancos, como el JP Morgan, Bank of America, Morgan Stanley y Goldman Sachs consideran que el acuerdo con el Fondo está cerca de cerrarse. Sobre lo que no hay demasiada certeza es sobre el monto de los fondos frescos, aunque muchos creen que rondará los u$s10.000 millones. 

Las consultoras financieras de la city porteña alertan que en las últimas semanas el Gobierno cometió muchos errores. Y que eso también contribuye a complicar el frente financiero. Mencionan, entre otros, el escándalo del token $Libra y la designación por decreto de dos jueces de la Corte, rechazada por el arco empresarial.

Dicen que, por eso, el acuerdo con el FMI, que hasta hace poco parecía sin apuro, ahora se volvió más urgente. Y en ese marco, el banco Citi alerta que el retraso cambiario provoca dudas renovadas entre los inversores.

Comentarios