Campaña gruesa: estado de situación de cultivos en la región
El ingeniero agrónomo Martín Principiano describe el estado general que presentan en un contexto donde, en algunas zonas, la escasez hídrica amenaza los rendimientos potenciales.
Las lluvias de la última semana volvieron a presentarse de manera errática en la región, dejando a varias zonas en una situación complicada de cara a los próximos días.
A este escenario se sumó un marcado repunte térmico, con temperaturas máximas que alcanzaron los 37 °C. La combinación de escasas precipitaciones y calor intenso profundiza la escasez hídrica.
En el caso de la soja de primera, el cultivo comienza a transitar su período crítico, con un 10 % del área en plena fructificación (R4). Un 70 % de los lotes se encuentra iniciando la
fructificación (R3), mientras que el resto permanece en floración (R2). La falta de lluvias que afecta a gran parte de la región núcleo desde fines de diciembre pone en riesgo el rinde potencial. El nivel de pérdida dependerá en gran medida de las precipitaciones que se registren en los próximos siete días. Los campos de menor calidad de suelo ya manifiestan con mayor intensidad los efectos de la escasez de agua.
La soja de segunda presenta un panorama aún más ajustado y fuertemente condicionado por la distribución de las lluvias. Prácticamente se han finalizado los tratamientos de repaso con herbicidas —en algunos casos combinados con insecticidas— y el cultivo se encuentra a la espera de precipitaciones. Aun así, todavía se mantiene con posibilidades de alcanzar buenos rendimientos, siempre y cuando se produzcan aportes hídricos en el corto plazo.
En cuanto a los maíces tempranos, con gran parte del rendimiento ya definido, actualmente se encuentran en la etapa de definición del peso de los granos. En general, las estimaciones de rendimiento son buenas; sin embargo, en zonas como la costa del Paraná, donde las lluvias de fin de año estuvieron ausentes, los maíces tempranos han perdido potencial. En función de la zona y del peso de grano que termine de definirse en las próximas semanas, los rendimientos estimados oscilan entre 90 y 120 qq/ha en las áreas más favorecidas, mientras que en las zonas más comprometidas se ubican entre 70 y 80 qq/ha.
Los maíces tardíos y de segunda, al igual que la soja, muestran una condición desuniforme, estrechamente ligada a las lluvias registradas en las últimas semanas. Los lotes sembrados a fines de noviembre están ingresando en su período crítico, mientras que aquellos implantados a comienzos y mediados de diciembre lo harán durante la próxima semana, alcanzando el pleno período crítico en los primeros días de febrero. Requieren lluvias de manera inmediata, al igual que la soja, con excepción de aquellas zonas que recibieron algún aporte hídrico durante la semana pasada.
Ing. Agr. (MSci) Martín A. Principiano. MP (CIAFBA): 1110, MN (CPIA): 18105