Pergamino Básquet visita a Lanús en una parada clave por la Liga
El equipo de Díaz va por un golpe que calme las aguas y reactive confianza frente a uno de los planteles más fuertes del torneo.
El comienzo del nuevo año dejó más heridas que certezas para Pergamino Básquet. El único alivio real fue el triunfo inicial ante Rocamora y, si se quiere, la confirmación del juvenil Tomás Rossi, que con 17 años recién cumplidos sumó minutos de calidad y proyección. El resto del mes profundizó un clima espeso, con resultados esquivos y una controversia fuerte entre Maxi Tabieres y la dirigencia que sacudió la semana.
Febrero asoma como una oportunidad para resetear. Cinco de los ocho partidos serán en casa y las salidas a Buenos Aires y Venado Tuerto aparecen como viajes manejables. Sin embargo, la parada de este lunes desde las 20.30 ante Lanús en el estadio Antonio Rotili aparece como una de esas pruebas que miden carácter y respuesta colectiva. De esas que marcan si hay reacción o si el camino sigue cuesta arriba.
El equipo de Javier Díaz llega golpeado, pero con la necesidad urgente de dar un golpe que reactive confianza y energía. Lanús (12-8), en cambio, sostiene su identidad competitiva y su ambición histórica de volver a los primeros planos.
Pergamino Básquet (5-15) viaja sin cartel de favorito, con la lógica de quien juega sin red. Un triunfo de esa magnitud pondría paños fríos a un escenario incómodo, bajaría el ruido externo y permitiría empezar febrero con otro ánimo. El básquet, como siempre, dará su veredicto en la cancha.