El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mostró la primera foto de Nicolás Maduro tras ser extraído de Venezuela. En la imagen que difundió el republicano se observa al venezolano en ropa deportiva, con anteojos oscuros y los oídos tapados.
Las acciones denunciadas por Venezuela reavivaron el debate sobre la legalidad del uso de la fuerza. De confirmarse una detención del jefe de Estado venezolano por fuerzas extranjeras, especialistas señalan que podría tratarse de una violación a principios centrales del derecho internacional, como la soberanía estatal, la no intervención y la prohibición del uso de la fuerza, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
En ese sentido, Rusia expresó su “extrema preocupación” y sostuvo que una operación de este tipo constituiría una “violación inaceptable de la soberanía de un Estado independiente”. Bielorrusia se sumó a la condena y advirtió sobre el riesgo de una escalada prolongada del conflicto.
Desde América Latina, el presidente de Chile, Gabriel Boric, manifestó la “preocupación y condena” de su Gobierno por las acciones militares y llamó a una salida pacífica basada en el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.
En contraste, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, celebró públicamente la supuesta caída del Gobierno venezolano, en una postura que se apartó del tono cauteloso adoptado por otros líderes y gobiernos.
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