Captura de Maduro: la mirada crítica de una venezolana que vive en Rojas
Deisy Yanez reflexionó sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, el impacto real que la salida de Maduro tiene sobre la vida cotidiana de los venezolanos y se mostró cautelosa sobre el futuro de su país. “Cuando los elefantes pelean, el pasto es el que sufre. Y Venezuela sigue siendo el pasto”, dijo.
Deisy Yanez, venezolana residente en la ciudad bonaerense de Rojas, compartió con DiarioNucleo.com su análisis sobre la crisis política que atraviesa Venezuela tras la intervención militar de Estados Unidos que culminó con el arresto de Nicolás Maduro, a quien calificó como un “dictador” y “usurpador del poder”.
Según Yanez, el origen del actual régimen se remonta a la llegada de Maduro al poder tras la enfermedad y muerte de Hugo Chávez, en un proceso que "no respetó la Constitución venezolana vigente, y que dio inicio a un progresivo desmantelamiento de las instituciones del Estado". En ese contexto, señaló que organismos clave como el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia quedaron bajo control del oficialismo, eliminando toda garantía democrática.
La entrevistada recordó que las elecciones presidenciales de 2018 se realizaron sin participación de la oposición, lo que profundizó la falta de legitimidad del gobierno. Más recientemente, destacó el proceso electoral de julio de 2024, posterior a los Acuerdos de Barbados, donde —pese a inhabilitaciones de candidatos opositores y maniobras legales— el dirigente Edmundo González Urrutia resultó ganador. “Maduro perdió por paliza y existen actas que lo prueban, pero el CNE nunca publicó los resultados oficiales”, sostuvo.
Yanez también hizo referencia a las restricciones al voto de los venezolanos en el exterior, mencionando especialmente las dificultades para inscribirse en el padrón electoral en países como Argentina. “Si nos hubieran dejado votar libremente, la diferencia habría sido aún mayor”, afirmó.
En relación con la intervención militar estadounidense, la venezolana relativizó las acusaciones de “invasión”, argumentando que Venezuela ya se encontraba de facto ocupada por fuerzas extranjeras, especialmente cubanas. “La mayoría de las bajas durante la operación no fueron estadounidenses, sino agentes cubanos. Eso demuestra quién tenía realmente el control. Con mucha opacidad, el oficialismo habló de 100 muertos en la operación, y de esos 32 son agentes cubanos”, aseguró.
Asimismo, denunció la persistencia de violaciones a los derechos humanos, la existencia de presos políticos (a quienes definió como “rehenes de canje") y la reciente detención de periodistas nacionales y extranjeros sin que, según ella, exista una reacción firme de la comunidad internacional. “La narrativa del derecho internacional se usa según convenga al vencedor”, opinó.
Sobre el futuro inmediato del país, Yanez se mostró cauta e indicó que la estructura de poder del chavismo permanece intacta pese a la caída de Maduro, “el problema no terminó, la estructura sigue intacta”. A su vez, alertó sobre internas dentro del régimen, particularmente entre Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, con fuerte influencia sobre sectores militares. “La Constitución se respeta solo cuando les sirve”, señaló.
También indicó que el impacto cotidiano de la crisis en la población se expresa a través del miedo, la censura, la precariedad, las cárceles en condiciones extremas y familias que evitan comunicarse libremente por temor a represalias. “Cuando los elefantes pelean, el pasto es el que sufre. Y Venezuela sigue siendo el pasto”, dijo.
Para finalizar, Deisy manifestó: "Celebro la libertad de la que gozan quienes no están de acuerdo conmigo y lo pueden expresar. Es un privilegio que espero que tenga mi país más pronto que tarde".