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Atahualpa Yupanqui, el artista que con su voz representó a Pergamino en todo el mundo
PERSONALIDADES

Atahualpa Yupanqui, el artista que con su voz representó a Pergamino en todo el mundo

Hoy se cumplen 31 años del fallecimiento del músico pergamiense, quien con su voz y guitarra, hizo que su inmortalidad crezca con el paso del tiempo.

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El 31 de enero se conmemoraron 115 años del nacimiento del pergaminense Atahualpa Yupanqui y hoy se cumplen 31 años de su fallecimiento. Considerado el músico argentino más importante en la historia del folklore, su paso a la inmortalidad lo hizo todavía más grande.

El cantautor, de una personalidad artística única, continúa siendo un faro para el género a tres décadas años de su ausencia. Nacido en un campo de Pergamino (ver video), su música abrazó acentos regionales que desbordaron a la zona pampeana.

Con la guitarra sin adornos y la poesía en un estado de salvaje belleza, Yupanqui retrató profundamente su hábitat en unas 1.200 composiciones y media docena de libros donde aborda la insignificancia del hombre ante el vasto mundo, ante el paso del tiempo, ante la acechanza de la soledad.

Homenajes y reapertura de la Sala Piazzolla

En el marco de un nuevo aniversario de la partida física de Atahualpa, el Instituto Cultural impulsó una importante agenda en La Plata con propuestas musicales libres y gratuitas que incluyen artistas como Peteco Carabajal, el Chango Spasiuk, Pedro Aznar y la Camerata Académica del Teatro Argentino en la esperada reapertura de la Sala Astor Piazzolla.

Bajo el lema “Escrito en el paisaje”, el Instituto Cultural rindió tributo el lunes a Yupanqui en Sala Pettoruti del Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino de La Plata. El evento ofició como apertura formal de la muestra “Tierra que anda” sobre la figura del artista, perteneciente a la Fundación Atahualpa Yupanqui y a la Asociación Civil por la Música. Tierra que anda, podrá visitarse hasta el 5 de junio en esa misma sala, de martes a domingos con entrada libre y gratuita, de 16 a 19 horas en el primer subsuelo.

En tanto, esta tarde, a las 17.30 se efectuará la reapertura de la Sala Astor Piazzolla del Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino con un “Concierto Patrio”. Allí se presentará el acordeonista y compositor Chango Spasiuk junto a la Camerata Académica, en su primera actuación desde la pandemia.

Por último, el viernes 27 de mayo, Atahualpa será el eje de una nueva edición de “Hechos de Canciones”, que encabezará Pedro Aznar en el Salón Dorado de Casa de Gobierno (6 e/ 51 y 53, La Plata), y del cual formarán parte Lidia Borda, Nación Ekeko, Lucía Ceresani y las artistas de Código Provincia, Antonella Restucci y La Fruti.

La voz salvaje nacida en Pergamino

El guitarrista, poete y escritor, nació el 31 de enero de 1908 en el Campo de la Cruz (de la familia Segoburo, con sus tíos abuelos vascos), a dos kilómetros de Juan A. de la Peña, en el partido de Pergamino. A los dos años, a su padre (empleado ferroviario), lo nombraron en la Estación de Peña, por lo que su primera infancia la transcurrió allí, primero en el Campo de la Cruz y luego en una casa frente a la estación del pueblo, donde vivió hasta los 9 años de edad.

Un lenguaje propio

Yupanqui iba a formar un lenguaje propio con el que alcanzó a atrapar caminos, paisajes, relatos de la vida cotidiana. “Los días de mi infancia transcurrieron de asombro en asombro, de revelación en revelación”, recordó alguna vez.

A los 19 compuso “Camino del indio”, una canción simple de su infancia tucumana que luego se convirtió en un himno de la indianidad. Y más tarde, en tiempos del primer peronismo, fue perseguido y encarcelado por su afiliación al Partido Comunista, que declinó años después.

El payador perseguido

El músico poeta estuvo varios años sin poder trabajar en Argentina. “Me acusaban de todo, hasta del crimen de la semana que viene. Desde esa olvidable época tengo el índice de la mano derecha quebrado. Buscaban deshacerme la mano, pero no se percataron de un detalle: me dañaron la mano derecha y yo, para tocar la guitarra, soy zurdo. Todavía hoy, a varios años de ese hecho, hay tonos como el Si menor que me cuesta hacerlos”, relató años más tarde.

En aquel tiempo de hostilidades alumbró “El payador perseguido”, una de sus obras más recordadas. “Por fuerza de mi canto/ conozco celda y penal/Con fiereza sin igual/más de una vez fui golpeao y al calabozo tirao/como tarro al basural”, escribió allí.

El éxito internacional

En 1949 buscó un aire nuevo en tierras europeas, donde logró el cobijo artístico de Edith Piaf y encontró el éxito internacional. Alumbró la novela “Cerro Bayo”, luego tomada como guion para la película “Horizontes de Piedra” con papel protagónico del propio Yupanqui. En 1992 viajó a Francia para actuar en Nimes, donde se indispuso y falleció el 23 de mayo. Sus cenizas fueron esparcidas en Cerro Colorado. En París, obtuvo el premio de la Academia Charles Cross, al mejor disco folklórico del año.

Adiós al Partido Comunista 

En 1952, renunció al Partido Comunista y, en 1953, se levantó su proscripción, y volvió a grabar en forma sostenida y realizó numerosas presentaciones en Buenos Aires y el interior del país. La obra de Atahualpa se popularizó a nivel local en los años 60 con el impulso de Jorge Cafrune y Mercedes Sosa, quienes grabaron sus composiciones.

En la década de los sesenta, se consolidó su fama internacional; Japón se rindió ante el músico y poeta; ganó en dos oportunidades del Premio Charles Cross al mejor disco extranjero (1968 y 1969). De allí en adelante, el reconocimiento de su propio país, América y Europa se vio plasmado en una serie de premios y homenajes.

Cosquín y el mundo lo homenajearon en vida

El escenario del Festival Folklórico de Cosquín (el más importante de Argentina), fue bautizado con su nombre en 1972; fue nombrado Ciudadano Ilustre en el Estado de Vera Cruz, México en 1973; fue condecorado por el Gobierno de Venezuela en 1978; fue nombrado Presidente Honorario de la Asociación de Trovadores de Medellín, Colombia en 1979.

Además, recibió el Diploma de Honor del Consejo Interamericano de Música de la OEA en 1983, el Premio Konex de Platino como autor de folklore en 1985, el Premio Caballero de las Artes y Letras del Ministerio de Cultura de Francia en 1986; el título de Doctor Honoris Causa en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina en 1990, la distinción de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1991.

El rey se ha muerto, pero no se ha olvidado

A lo largo de su carrera, tocó con innumerables músicos y compartió créditos con grandes compositores, pero uno de los dúos más importantes de su carrera fue el que conformó con Pablo del Cerro, seudónimo artístico que utilizaba su esposa, Antonieta Paula Pepín Fitzpatrick, conocida como Nenette.

Don Ata, como era conocido cariñosamente, falleció el 23 de mayo de 1992 en Nimes, Francia. Dos semanas después, el 7 de junio, sus cenizas fueron entregadas a la tierra del Cerro Colorado, provincia de Córdoba.
 

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