Colón
COLON

Allanaron una vivienda y secuestraron una moto por ruidos molestos

La acción se llevó adelante ante un caso de reincidencia: el conductor alternaba el escape reglamentario con uno no permitido y la moto presentaba además modificaciones mecánicas que confirmaron la infracción.

En un golpe coordinado contra la contaminación sonora que perturba la tranquilidad vecinal, el Municipio, a través de un operativo conjunto de la Guardia Urbana Municipal (GUM), Policía, Seguridad Vial y el Juzgado de Faltas, concretó el primer secuestro de una motocicleta por ruidos molestos.

La novedad central de este procedimiento radica en la aplicación estricta y directa de la normativa local: el artículo 30 sección III inciso 21 de la Ordenanza Municipal 1424, que penaliza la insalubridad generada por "elementos ruidosos". Esta acción marca un precedente al utilizar la norma municipal para avanzar en este tipo de controles.

Reincidencia

El secuestro se ejecutó sobre un conductor reincidente. Según se constató en el procedimiento, el infractor alternaba el escape reglamentario de la moto con uno no permitido, y el rodado presentaba modificaciones mecánicas que exacerbaban el nivel de ruido, confirmando la infracción establecida.

A partir de estas pruebas irrefutables, el Juez de Faltas no dudó en emitir la orden de secuestro, una medida que —se destaca— puede ser ejecutada tanto en la vía pública como en el domicilio del infractor.

Suspensión de licencia

El operativo y las sanciones no terminan en el retiro del vehículo.

  • Intervención Fiscal: Se subraya que, ante cualquier resistencia al procedimiento por parte del infractor, interviene de inmediato la Fiscalía por los delitos de desobediencia y/o ilícitos conexos.

  • Adiós a la Licencia: La normativa vigente contempla una de las sanciones más duras: el infractor queda inhabilitado para renovar su licencia de conducir por un período que oscila entre los 12 y 18 meses.

Este accionar reafirma el compromiso del Municipio y las fuerzas de seguridad intervinientes para proteger la convivencia, el descanso y la salud de los vecinos, aplicando la normativa con firmeza, coordinación y sin excepciones.