En el corazón de la provincia de Buenos Aires existen pequeños pueblos rurales donde la calma, la historia y la naturaleza conviven en perfecta armonía. Son destinos que conservan casonas antiguas, calles arboladas y una vida comunitaria que mantiene vivas las tradiciones de sus primeros pobladores.
Además de su impronta agropecuaria, estos rincones bonaerenses sorprenden con propuestas turísticas únicas: fiestas populares con gastronomía típica alemana, una laguna ideal para la pesca deportiva y espacios culturales que invitan a disfrutar de escapadas tranquilas, lejos de la rutina urbana.
En el centro bonaerense, Daireaux y Arboledas sorprenden con gastronomía alemana, pesca deportiva en la laguna Juancho y fiestas que celebran sus raíces. Estos pueblos rurales, con historia ferroviaria y marcada identidad comunitaria, ofrecen paisajes tranquilos, cultura activa y propuestas ideales para quienes buscan una escapada auténtica y diferente.

En Daireaux el gobierno de Axel Kicillof inauguró un gasoducto y la red de distribución para el distrito y Pehuajó. La planta de conversión del suministro de Gas Licuado de Petróleo a gas natural en la localidad de Salazar, cuenta con una extensión total de 44 km y requirió una cañería de alimentación de acero de alta presión.
Daireaux: gastronomía, pesca y naturaleza
En pleno corazón de la provincia de Buenos Aires, Daireaux combina tradición, servicios y atractivos turísticos. Entre sus propuestas gastronómicas se destaca el restaurante Sal y Pimienta, famoso por su cocina casera, pastas abundantes, precios accesibles y un ambiente familiar que recuerda a las comidas de la abuela.
Para quienes prefieren actividades al aire libre, la laguna Juancho es uno de los principales atractivos. Allí se puede pescar pejerrey, navegar en kayak o disfrutar de un picnic. El predio es administrado por el Club de Pesca La Glorieta, que ofrece servicios para pasar una jornada relajada en contacto con la naturaleza.

Arboledas: un pueblo con historia viva
A pocos kilómetros, Arboledas es un pueblo de apenas 650 habitantes fundado en 1912 con la llegada del ferrocarril. Sus calles tranquilas y su estación ferroviaria, hoy sede municipal, invitan a recorrer un lugar detenido en el tiempo, donde la tradición comunitaria sigue siendo protagonista.
Fiestas que celebran la identidad
Arboledas es escenario de dos celebraciones imperdibles que combinan gastronomía, música y comunidad:
- Fiesta del Sabor Alemán: ofrece platos típicos como salchichas, goulash y strudel, acompañados de danzas, música y cerveza artesanal.
- Fiesta del Cordero: se celebra en noviembre con un gran almuerzo al aire libre, cordero asado, postres tradicionales y espectáculos musicales.
Ambas propuestas permiten degustar sabores únicos y conocer la hospitalidad de sus habitantes.

Una ruta para descubrir lo auténtico
El circuito entre Daireaux y Arboledas es ideal para una escapada de fin de semana largo. Lejos de las multitudes, la experiencia invita a reconectar con lo simple: caminar bajo arboledas, compartir una mesa comunitaria y disfrutar del paisaje rural.
Una escapada que deja huella
Daireaux y Arboledas proponen un turismo diferente, más humano y cercano. Con buena comida, historia, tranquilidad y celebraciones típicas, son destinos que invitan a redescubrir la esencia bonaerense y disfrutar de una experiencia auténtica en el interior de la provincia.
Compartir