La interna del PJ entra en etapa de definiciones sin acuerdo a la vista
Con el cierre de listas previsto para el 8 de febrero, el sector que lidera Axel Kicillof impulsa a Verónica Magario para presidir el partido, mientras el kirchnerismo reivindica la continuidad de Máximo Kirchner. Crecen las tensiones y se multiplican las alternativas para evitar una elección interna.
La disputa en el peronismo bonaerense transita días decisivos sin que, por ahora, se vislumbre un acuerdo de unidad. El próximo domingo 8 de febrero vence el plazo para la presentación de listas de cara a la elección interna prevista para el 15 de marzo y, en las últimas horas, los sectores en pugna endurecieron públicamente sus posiciones.
Desde el espacio que responde al gobernador Axel Kicillof se ratificaron dos definiciones centrales: la voluntad de que la presidencia del Partido Justicialista bonaerense quede en manos de un dirigente propio y la decisión de impulsar a la vicegobernadora Verónica Magario como principal candidata. El planteo fue respaldado en un encuentro realizado en la Residencia oficial, del que participaron ministros, intendentes y referentes territoriales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
Del cónclave formaron parte, entre otros, los ministros Carlos Bianco, Gabriel Katopodis, Agustina Vila, Javier Rodríguez y Walter Correa, junto a los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada), Fernando Espinoza (La Matanza), Pablo Descalzo (Ituzaingó) y Lucas Ghi (Morón), además del diputado provincial Mariano Cascallares. Magario también participó de la reunión, en la que —según trascendió— su nombre volvió a quedar bien posicionado dentro del esquema kicillofista. En paralelo, se mencionan otras alternativas como Julio Alak, Katopodis y el ex intendente Alberto Descalzo.
La novedad del día llegó desde el kirchnerismo, sector que hasta ahora había mantenido un bajo perfil en la pulseada. La presidenta del Instituto Cultural bonaerense, Florencia Saintout, fue la encargada de romper ese silencio al plantear públicamente la necesidad de que Máximo Kirchner continúe al frente del PJ provincial.
“Tenemos que discutir qué peronismo queremos y para qué lo queremos”, afirmó Saintout, al tiempo que sostuvo que la discusión partidaria debe proyectarse hacia el escenario de 2027. En ese marco, reivindicó la figura de Máximo Kirchner como garante de la unidad y de la construcción de consensos dentro del espacio, y cuestionó que se dé por cerrada su etapa al frente del partido.
Las definiciones de ambos sectores parecen formar parte de una estrategia de presión en la negociación. Son pocos los dirigentes que promueven abiertamente la realización de una interna competitiva y que Kicillof y La Cámpora diriman su liderazgo en las urnas partidarias. La mayoría coincide en la necesidad de alcanzar una síntesis que evite una confrontación abierta.
En ese contexto, también comenzó a circular con mayor fuerza el nombre de la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, referenciada en el Movimiento Evita. Si bien desde su entorno hablan de la necesidad de consenso, no descartan la posibilidad de presentar lista propia si no se alcanza un acuerdo. Fernández es actualmente vicepresidenta segunda del PJ bonaerense y su eventual candidatura es leída como una forma de preservar los espacios de poder del Evita dentro de la estructura partidaria.
La tensión entre ese sector y el peronismo de La Matanza no es nueva. En las primarias de 2023, el Movimiento Evita impulsó una lista propia encabezada por Patricia “Colo” Cubría, que desafió al entonces candidato Fernando Espinoza y fue derrotada de manera contundente.
Con el calendario corriendo y las posiciones cada vez más explicitadas, el peronismo bonaerense ingresa en una semana clave en la que se pondrá a prueba la posibilidad de un acuerdo de unidad o, en su defecto, el camino hacia una interna que exponga con crudeza la disputa por el liderazgo del principal partido de la provincia.