El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires entró en una fase de definiciones técnicas que esconden una batalla política de fondo. En una reunión de urgencia realizada en la Ciudad, los apoderados del partido decidieron avanzar con un pedido ante el Juzgado Federal N° 1 de La Plata, a cargo de Alejo Ramos Padilla, para realizar una "depuración" exhaustiva de los padrones.
El movimiento no es un trámite más. Es la señal más clara de que el peronismo bonaerense no descarta resolver la jefatura en las urnas el próximo 15 de marzo, un escenario que hasta hace poco parecía evitable, pero que hoy gana peso por la falta de acuerdos entre el kicillofismo y La Cámpora.
La mesa de conducción del PJ, que todavía encabeza el diputado Máximo Kirchner, sabe que el margen de maniobra es mínimo. El cronograma electoral fija la publicación de padrones entre el 22 y el 27 de enero, justo cuando la Justicia Electoral opera a media máquina por la feria de verano.
La jugada de "limpiar" el padrón busca dar transparencia y blindaje legal ante una eventual guerra de aparatos. Por un lado, el gobernador Axel Kicillof busca consolidar su propio armado bajo el sello del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), intentando ganar autonomía de cara al 2027. Del otro, el kirchnerismo duro retiene las llaves del partido y la estructura nacional con Cristina Kirchner a la cabeza.
En el entorno del gobernador hay desconfianza. Creen que el control de los padrones es una herramienta de presión de Máximo Kirchner para forzar una lista de unidad bajo sus condiciones. En La Cámpora, en cambio, aseguran que es un paso procedimental necesario para evitar impugnaciones si finalmente hay que ir a los cuartos oscuros.
Aunque el fantasma de la interna recorre las intendencias del conurbano, donde los jefes comunales temen que una pelea abierta "diezme" las chances electorales, la fractura parece cada día más difícil de suturar. "Si no hay un acuerdo de cúpulas que conforme a todos, la única salida es que cuenten los votos", deslizó un dirigente que participó del encuentro. Las próximas tres semanas serán determinantes.
Compartir