Axel Kicillof logró, pese a algunas ausencias, escenificar una foto de unidad del peronismo en medio de la feroz disputa política que mantiene con Javier Milei. Rodeado de ese respaldo, arremetió con dureza sobre la figura del Presidente. “No sea cobarde, deje el Twitter y los delirios autoritarios”, disparó.
Fue durante una conferencia de prensa que encabezó en la Gobernación en respuesta a los dichos de Milei que habló de intervenir la Provincia frente a los hechos de inseguridad y en reflejo a la conmoción generada por el asesinato de la pequeña Kim ocurrido hace algunas horas en La Plata.
“Milei tal vez no se dio cuenta de la enorme gravedad que tiene amenazar con una intervención federal a una provincia con sus autoridades democráticamente electas”, sentenció Kicillof, acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario.
Luego llegó la parte más virulenta de su respuesta a Milei. “Lo que ha dicho (en el posteo de la red X) es que no va a colaborar de ninguna manera. Pero dio un paso más: Milei por primera vez avanza con su sueño autoritario de intervenir una provincia. Viene de nombrar jueces por decreto y gobernar por decreto. Ahora quiere intervenir una provincia donde perdió las elecciones”, sentenció.
Altas fuentes oficiales indicaron que no toman a la ligera las expresiones del jefe de Estado. Por el contrario, enlazan la amenaza presidencial con el nombramiento por decreto de dos jueces en la Corte Suprema. “Esto puede ser un paso más.
Si van por la intervención ¿a dónde se va a ir a reclamar con la mayoría que va a tener Milei en la Corte?”, se preguntaban en el Ejecutivo. El posteo de Milei y la nueva realidad del alto tribunal acaso generó un espíritu de cuerpo en el peronismo que no se veía desde hace largos meses, cruzado por el enfrentamiento entre Kicillof y el kirchnerismo duro.
El Salón Dorado exhibió el gesto de unidad llamativo para estos tiempos. Sentados en las primeras filas aparecieron intendentes kicillofistas como Jorge Ferraresi (Avellaneda), Julio Alak (La Plata) y Mario Secco (Ensenada) junto a los camporistas Mayra Mendoza (Quilmes) y Damián Selci (Hurlingham). El massismo también cantó presente a través del titular de la Cámara de Diputados, Alexis Guerrera y Malena Galmarini, entre otros dirigentes.
Si bien se habían expresado en rechazo a las expresiones de Milei Cristina Kirchner, su hijo Máximo y Sergio Massa, no estuvieron ayer junto a Kicillof.
“Le propuse públicamente reunirnos para trabajar en conjunto para abordar este tema (la inseguridad). El incremento de la violencia está hoy vinculado al narcotráfico. La Provincia no produce droga, tiene que cruzar fronteras nacionales. Y lo digo con total claridad: Milei es el principal responsable del narcotráfico, por eso es que lo convoqué a una reunión de trabajo donde quiera”, dijo luego Kicillof.
“No puede controlar 200 kilómetros de la frontera en el norte del país y dice que en un año va a terminar con la violencia”, añadió Kicillof, parafraseando el tuit del libertario.
El Gobernador esbozó algunas teorías respecto de los motivos que llevaron a Milei a hablar de intervención federal. “Algunos lo asocian con un intento de tapar el escándalo por la estafa con criptomonedas que lo tuvo como protagonista”, dijo, y mencionó la investigación publicada por el diario norteamericano The New York Times que, según dijo, “demuestra que Milei mintió”.
El tuit del Presidente se publicó cerca de la hora en que se difundió el artículo del periódico estadounidense que contiene acusaciones contra el Presidente.
En la Gobernación daban por cierta la versión de que el posteo no se habría tratado de un arrebato de Milei, sino de una estrategia urdida desde el comando mileísta encargado de la estrategia comunicacional de la Casa Rosada.
“Decidieron ir contra la Provincia apuntando a los hechos de inseguridad haciendo foco en la figura de Axel”, analizaban.
Más allá de la poca viabilidad que en principio tendría la intervención federal, en el Gobierno bonaerense decidieron salir a retrucar con dureza. Incluso el Gobernador adelantó que el Asesor de Gobierno estudiará la posibilidad de hacer una denuncia para que se investigue “la posible comisión de delitos contra el orden constitucional y los poderes públicos de la Provincia”.
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