Provinciales
PANORAMA PROVINCIAL

El giro discursivo de Cristina en clave electoral, reavivó los reclamos por la inseguridad

El discurso de la Vicepresidenta contribuyó a disparar las versiones nunca disipadas en el horizonte político bonaerense sobre una eventual salida del cargo del ministro Sergio Berni.

Cristina Kirchner terminó por colocar en el centro de la escena una cuestión que genera, desde hace largos meses, preocupación y desvelo entre los intendentes del peronismo. Al apelar a la necesidad de que la Provincia cuente con una mayor presencia de fuerzas federales en su territorio, blanqueó por otra parte que la inseguridad y el delito empiecen a ser imaginados, junto a los pesares de la economía, como un combo explosivo para las chances electorales del oficialismo.

Quizás la Vicepresidenta, bajo el calor militante que respiró en el Estadio Unico de La Plata, haya ido un paso más allá e inaugurado un discurso tendiente a procurar seducir a sectores sociales medios que tienen a la inseguridad al tope de sus preocupaciones. Ese dato político habría que observarlo con detenimiento. También, qué alcances o desarrollo pudiera tener. “A lo Lula”, se entusiasman en el oficialismo al comparar la apelación de Cristina con el giro hacia el centro del electo presidente brasileño para lograr la vuelta al poder.

Por lo pronto, el discurso de la Vicepresidenta contribuyó a disparar las versiones nunca disipadas en el horizonte político bonaerense sobre una eventual salida del cargo del ministro Sergio Berni. Cerca de Axel Kicillof señalan que no hay novedades al respecto, pero los intendentes del PJ encontraron en el viraje discursivo de Cristina una hendija por donde amplificar sus históricas quejas respecto de la gestión del responsable de la Seguridad en la Provincia.

Cuentan que la Vicepresidenta insistió sobre el tema en el asado posterior que compartió en la Residencia del Gobernador con alcaldes y funcionarios. Preguntó a los jefes distritales en qué lugares están los gendarmes y cuántos había en cada distrito. Las respuestas fueron, en el mejor de los casos, difusas. Acaso como para que la cuestión no quedara en un cuestionamiento que como único destinatario tuviera al ministro nacional Aníbal Fernández, algunos de los presentes apuntó también a la gestión de Berni.

Los intendentes del Conurbano, aún con matices, acumulan bronca con el multifacético funcionario de Kicillof. Las críticas son varias. “Él quiere comprar drones y nosotros reclamamos patrulleros. Formamos gente para que pudiera conducir los móviles y no nos firma la resolución para autorizarlos. Y encima muchos cadetes que egresan, en vez de pasar a los distritos, se integran a las fuerzas especiales que Sergio está formando para su lucimiento personal”, disparan en varios distritos.

el discurso de la Vicepresidenta contribuyó a disparar las versiones nunca disipadas en el horizonte político bonaerense sobre una eventual salida del cargo del ministro Sergio Berni Algunas usinas volvieron a generar la versión sobre un eventual reemplazo del ministro que, rápido de reflejos, se alineó con el discurso de Cristina. Esos trascendidos hablaban, una vez más, de un eventual reemplazo por un actual miembro del Ejecutivo provincial.

Por estas horas los alcaldes de la Primera y Tercera secciones electorales trabajan en darle volumen y consistencia política a esos planteos. Están conformando una “liga” para potenciar no sólo ese reclamo sino también otro que consideran fundamental para gestionar en el año electoral que está a la vuelta de la esquina: la llegada de fondos frescos para atender aumentos salariales u otras emergencias.

Este último reclamo se lo hicieron llegar al presidente Alberto Fernández hace algunos días. En forma paralela, sus delegados en la Legislatura vienen trabajando en el diseño, junto a la oposición, de mecanismos para que los recursos que llegarán a los distritos vía los fondos de Infraestructura y de Seguridad sean, prácticamente, de libre disponibilidad.

Es decir, sin injerencia de los funcionarios bonaerenses. 

Las jubilaciones del Banco Provincia

Otras cuestiones empiezan a cocinarse en el Parlamento. Existiría por estas horas un acuerdo tácito entre oficialismo y oposición para postergar hasta fines de diciembre el debate por la reforma a la polémica ley de jubilaciones de los empleados del Banco Provincia. Tras la dura arremetida de Kicillof contra la oposición para que se sancione una norma que dé marcha atrás con los cambios que se introdujeron durante el gobierno de María Vidal y que la Suprema Corte podría tachar de inconstitucionales, el Gobierno habría resuelto establecer como prioridad que el primer acuerdo con Juntos por el Cambio pase por la sanción del Presupuesto y la ley Impositiva.

Luego, hacia fines de diciembre, se verá si hay plafón para que la oposición acceda a votar una reforma. Radicales y legisladores de la Coalición Cívica estarían dispuestos a dar esa discusión sólo en los artículos que objeta la Corte, que tienen que ver con el cálculo del haber previsional que en lugar de quedar atado a la paritaria bancaria se calcula ahora en función a los parámetros de la Anses. Esa es la principal objeción del gremio y motivo de los amparos presentados por cientos de beneficiarios de la Caja del Bapro.

En Juntos por el Cambio mantienen la idea de no votar divididos, pero hay sectores de la UCR que empiezan a hablar de los “caprichos” del PRO. “Macri los empuja a no querer discutir”, dicen en el partido centenario.