Esta mañana en el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Pergamino tuvo lugar la segunda audiencia del juicio por la muerte de Daniel Cejas, ocurrida en el mes de febrero del año 2016 luego de recibir dos disparos por parte de Hugo Gorvalán en el barrio Jorge Newbery.
El tribunal conformado por Marcela Santoro, Alicia Luppi Barbella e Ignacio Uthurry deberá dirimir si se trató de un caso de legítima defensa o de un homicidio culposo.
En la jornada de hoy se presentaron 6 testigos y también prestó declaración el único imputado por la muerte de Gorvalán, quién comenzó explicando que la víctima era una persona que no era bien vista en el barrio ya que "se tiroteaba con la policía y había estado preso".
En cuanto a su versión de lo sucedido aquella tarde del 6 febrero en la vivienda donde se encontraba con sus hijos y sobrinos, dijo: "Él entró a la nuestra casa en busca de mi hijo Sebastián y le pegó. En ese momento yo me tiré encima de Cota (Daniel Cejas) y comenzamos a pegarnos. Él me pegaba culetazos con el arma que tenía y en un momento nos caímos y me salió decirle "Andate loco, andate". Por un momento yo estaba intentando manotear algo pero no me daba tiempo porque en ese momento, le tengo que confesar, si tenía un cuchillo me iba a defender. Seguimos peleando y yo intenté sacarle el fierro pero como era más grande que yo no pude porque físicamente Cota era más grande que yo, le pegué unas patadas, se logró parar y quiso manotear una silla o algo así y viene Sebastián y me dice "Papi,papi,tomá"".
El hijo de Gorvalán le acercó el arma que acabaría con la vida de Cejas: "En ese momento ya estaba todo fuera de control y vi cómo lloraban y gritaban las nenas de mi hermana. Entonces, cuando Sebastián me alcanzó el arma ya no era yo y lo único que quería era sacarlo de mi casa. Lo agarré de los pelos y le hice fuerza con el arma y sentí el disparo. Los dos nos soltamos, él salió para fuera y yo fui atrás de él y ya afuera de la casa lo vi que estaba junto a un amig que estaba subido a una moto. Cota se da vuelta, y cuando me hizo un gesto con la mano, tiré. Era un pistolón antiguo que a esa distancia abarco todo porque no solamente le pegué en la espalda sino que también en los brazos y piernas. Yo nunca negué que le pegué dos tiros porque es verdad pero no tuve la intención de matar porque nunca maté a nadie".
Luego de contar su versión de los hechos, Gorvalán sostuvo que se enteró con posterioridad sobre el conflicto que mantenía su hijo con Cejas y que fue en ese momento se explicó por qué Sebastián tenía un arma cargada en su casa. Luego, les dijo a los jueces que estuvo 17 días prófugo porque tenía temor por posibles represarías de la familia y amigos de la víctima.
En el día de mañana las partes deberán exponer sus alegatos de clausura para que con posterioridad los jueces emitan su sentencia.
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