Opinión
ENFOQUE

El 17 de octubre volverá a encontrar al PJ dividido: Máximo irá a Plaza de Mayo

Lo resolvió el peronismo bonaerense, que compartirá acto con Pablo Moyano. El otro sector de la CGT apoyará al Presidente

Con la decisión, tomada ayer en La Plata, del PJ bonaerense de sumarse al acto conmemorativo del 17 de octubre que convoca el sector gremial más cercano a Cristina Kirchner se terminó de delinear la división con la que el peronismo celebrará su fecha fundacional, conocida como Día de la Lealtad. Ese encuentro será en la Plaza de Mayo, en las puertas de la Casa Rosada. Paralelamente, la mayor parte de Confederación General del Trabajo (CGT), que se supone más ligada al presidente Alberto Fernández en el tablero justicialista, se reunirá en el estadio de Obras Sanitarias con el mismo espíritu celebratorio.

¿A qué acto irá el jefe de Estado, que es el titular del peronismo a nivel nacional? Hasta ayer eso era un misterio porque no quedaba muy en claro a cuál había sido invitado. Una intención inicial de armar un acto propio en el interior del país, anoche sonaba a quimera aunque tampoco era descartado oficialmente.

El diputado Máximo Kirchner presidió ayer una reunión del Consejo provincial del PJ. Es el titular del partido. Allí se decidió apoyar la movilización a la plaza histórica que promueven el sector sindical de Pablo Moyano, que está en la CGT pero se lleva pésimo con el resto de sus colegas, más el grupo abiertamente cristinista de esa central -conocido como Corriente Federal de Trabajadores, cuya cabeza más visible es el banquero Sergio Palazzo- y la rebelde CTA, que reúne a varios gremios estatales y tiene como cara más emblemática al diputado K, Hugo Yasky.

CON LOS INTENDENTES

La concurrencia del PJ provincial a esa marcha supone, en principio, la presencia de los intendentes peronistas del Conurbano, que por ahora son aliados de Máximo en la cuestión bonaerense. Y obviamente de la agrupación La Cámpora, que el hijo de Cristina maneja “a piacere”. Por cierto, un debate muy intestino atraviesa al peronismo de Buenos Aires: para muchos dirigentes, el partido se ha “camporizado” en el sentido de que figuras muy ligadas al diputado nacional manejan resortes decisivos de la vida interna en detrimento de algunos barones históricos. Detalles que, por ahora, no vienen al caso pero están ahí, latentes.

Los llamados “Gordos” de la CGT, junto a los “Independientes” y los “Barrionuevistas” -todas tribus aliadas en la interna gremialprefirieron el estadio cerrado de Obras para lo que, en definitiva, siempre ha sido una fecha de reivindicación del movimiento obrero, por aquello de que fueron los trabajadores los que marcharon pidiendo la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón en 1945.

En la puja de poder de la alianza filoperonista gobernante, conocida como Frente de Todos, los cegetistas vienen siendo uno de los soportes políticos del presidente Fernández. Llegan al acto del próximo lunes con un gusto amargo: Alberto ni los consultó cuando decidió nombrar a Kelly Olmos como reemplazante de Claudio Moroni en el ministerio de Trabajo.

Moroni era un mimado de los gremios. Olmos no disgusta en la sede de la calle Azopardo como para hablar de ruptura con la Casa Rosada, pero molestó que ni siquiera pidieran una opinión. En tiempos de inflación acelerada que carcome el salario los sindicatos creen que Alberto no reconoce su aporte a cierta paz social, que para ellos es todo costo interno.

ESPACIO POLÍTICO

Los gremios ya anunciaron que alumbrarán un espacio político de extracción gremial pura. Quieren ser protagonistas de los acuerdos electorales del año próximo que cocine el peronismo. Piden a los gritos más protagonismo interno. Probablemente ese reclamo esté presente en Obras. En tanto, los movimientos sociales que integran el gobierno y que tienen poder de movilización también se reconocen peronistas. Al menos una mayoría de ellos.

Según trascendió ayer, decidieron armar su propio acto. Si no cambian los planes, será en el estadio de Deportivo Laferrere, partido de La Matanza. Allí confluirán, por ejemplo, el Movimiento Evita, la Corriente Clasista y Combativa y Somos Barrios de Pie, agrupaciones que manejan una cuota de poder real a través de su presencia en el ministerio de Desarrollo Social, desde mañana a cargo de la platense Victoria Tolosa Paz.

Presidente tienen aspiraciones electorales para el año que viene en varios distritos del Conurbano. Por eso se proponen visibilizar su agenda con el acto del 17-O y acaso lanzar su propia corriente política. Defienden a toda costa la vigencia de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para dirimir las candidaturas de 2023. Que es lo que, aparentemente, no quiere el PJ bonaerense. De hecho en la reunión partidaria realizada ayer en esta ciudad se empezó a hablar de la posibilidad de suspenderlas con el argumento de no “cansar” a la ciudadanía y “ahorrar” los gastos que supone ese test preliminar, pautado para agosto próximo. No se tomó ninguna resolución orgánica pero se tiró la primera piedra.

¿Y CRISTINA?

¿Estará Cristina en el acto de Plaza de Mayo? Ayer nadie confirmaba ni desmentía la cuestión. Probablemente no: Máximo sería el orador designado por la pata partidaria bonaerense. La vicepresidenta, guardada desde el intento de magnicidio que sufrió, tal vez aparezca en el Congreso del PJ bonaerense -máximo órgano del partido- que se realizará el próximo 5 de noviembre, según otra de las decisiones tomadas ayer.

Es un encuentro que iba a concretarse en septiembre pasado pero se suspendió por el cimbronazo que causó el ataque demencial de Los Copitos.