La modificación de la Ley de Glaciares se llevará a cabo durante las sesiones extraordinarias, que comienzan el próximo lunes 2 febrero, y el debate sobre este tema en particular probablemente tendrá fecha el martes 10.
El proyecto impulsado por el Gobierno del presidente Javier Milei pretende redefinir la protección de los glaciares y el ambiente periglacial, puntualmente en artículos claves relacionados con la relevancia hídrica y con brindarle mayor potestad a las provincias sobre sus recursos.
En este contexto, se espera un debate intenso con los sectores parlamentarios opositores a La Libertad Avanza (LLA), como es el caso de la mayoría de los legisladores de Unión por la Patria (UxP), a los que se suman las ya anunciadas manifestaciones de organismos ambientalistas que rechazan el tratamiento debido a que la modifación de la ley actual (26.639) dejaría sin efecto la prohibición de actividades mineras y de hidrocarburos que puedan afectar la condición natural de los glaciares, el ambiente periglacial y las cuencas hídricas, todas ellas consideradas reservas de agua.
Es decir que, mientras el oficialismo pretende habilitar proyectos vinculados a la megaminería y con ello facilitar el desarrollo económico, especialmente en los sectores de hidrocarburos, el bloque peronista defiende su preservación para conservar las reservas de agua dulce destinadas al consumo humano, que es el principal objetivo de la ley vigente.
En esta misma línea, el bloque libertario del Senado aseguró que la ley actual genera "inseguridad jurídica y parálisis de inversiones", por lo que el proyecto que impulsan busca restringir el objeto de protección solo a aquellos glaciares que "cumplan una función hídrica efectiva y estratégica” y que, a la vez, permitan actividades productivas en áreas protegidas.
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