Medio del Campo
COLUMNA DEL CAMPO

Cuidemos las tecnologías

El ingeniero agrónomo Martín Principiano detalla consideraciones para cuidar los desarrollos generados por la industria y hacer frente a la resistencia.

La biotecnología aplicada a los cultivos es un pilar indiscutible para el manejo integrado de adversidades en cultivos extensivos. Desde la introducción de la soja resistente a glifosato en el año ´96 y los maíces resistentes a barrenador del tallo en el año ´98, ya han pasado más de dos décadas y se han registrado numerosas resistencias y fallas en los controles.

En las dos últimas campañas crecieron los reportes por fallas en el control de la isoca de la espiga por parte del evento MIR162 (Vip3Aa20), a casi diez años de su lanzamiento.

La tecnología Bt, especialmente la proteína Vip3Aa, ha permitido la siembra de maíz en fechas tardías, enfrentando así una mayor presión de plagas. El manejo químico de isoca de la espiga en el cultivo de maíz es muy complejo (por no decir imposible). Dadas las características bioecológicas de la plaga, no es posible lograr controles aceptables a nivel productor. En este sentido, el manejo a través de biotecnología es el principal método de control en fechas de siembras tardías.  Este cambio de susceptibilidad de la oruga de la espiga complica el manejo del cultivo.

La posibilidad de evolucionar la resistencia es una característica inherente de cada ser vivo. El incorrecto uso de una tecnología puede acelerar la presión de selección. Considerando el esfuerzo, tiempo y recursos que conlleva el desarrollo de una tecnología, es importante que se haga un uso correcto para prolongar su eficacia.

En lo que refiere a insectos, el método principal para reducir la presión de selección de las proteínas Bt, es la siembra de refugios. Este consiste en una porción del lote sembrada con un híbrido o variedad de ciclo similar, pero no Bt. De este modo, se busca que las plagas que son objetivo de la tecnología sobrevivan, en el refugio, para cruzarse con individuos resistentes y así, dejarían descendencia susceptible, retrasando la selección de individuos resistentes. A su vez, siempre que sea posible, se deberían elegir materiales con más de una proteína Bt, ya que esto contribuye a retrasar la generación de resistencia.

El desarrollo de un cultivo transgénico resistente a insectos lleva muchos años y una inversión millonaria. Mantener vigentes estas biotecnologías aliadas al manejo integrado de plagas, es responsabilidad de todos.

Ing. Agr. (MSci) Martín A. Principiano. MP (CIAFBA): 1110, MN (CPIA): 18105