Medio del Campo
AGRICULTURA

Dato clave para la economía: qué pasará con la producción de soja luego de las últimas lluvias

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario detalló el impacto del clima sobre la oleaginosa y el maíz.

La producción de soja alcanzaría los 50 millones de toneladas, según estimó un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que corrigió al alza las estimaciones a partir de las últimas lluvias que mejoraron la condición de la oleaginosa.

La nueva proyección significa un incremento de 500.000 toneladas respecto a las evaluaciones previas.

Si bien el precio de la soja estuvo cayendo en las últimas semanas, la confirmación de una buena cosecha es un dato relevante para la marcha del plan económico que depende de los ingresos por exportación del poroto para consolidar la acumulación de reservas entre abril y junio.

“Las precipitaciones, que comenzaron a registrarse con mayor intensidad después del 7 de febrero, han beneficiado especialmente a regiones como Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y La Pampa, superando las medias mensuales”, indicaron desde BCR.

La entidad remarcó que “estas condiciones han favorecido tanto a las sojas de primera, mejorando los rindes y las condiciones de llenado, como a las sojas de segunda, aunque en este último caso, la recuperación productiva es más limitada debido al impacto previo de condiciones adversas”.

De todas formas, el trabajo señala que, a pesar de las mejoras, “existen zonas que aun quedaron al margen de estas condiciones favorables, lo cual limitó la posibilidad de alcanzar una supercosecha de 55 millones de toneladas”.

“No obstante, la producción proyectada de 50 millones de toneladas supone un importante repunte respecto al ciclo anterior”, a causa de la sequía.

El análisis regional muestra una variación en los rindes. Santa Fe y Córdoba se destacan por las mejoras registradas.

En Santa Fe, el rinde promedio se sitúa en 36,7 qq/ha, superando ampliamente los 13,2 qq/ha del año pasado.

En tanto, Córdoba sigue con un incremento de 0,9 qq/ha, alcanzando un promedio de 32,2 qq/ha.

Por su parte, Buenos Aires experimentó un leve ajuste a la baja, mientras que Entre Ríos enfrenta una caída significativa debido al bajo rendimiento de la soja de segunda.

En otro orden, BCR advirtió que “el maíz enfrenta desafíos considerables debido a un inusitado ataque de spiroplasma, una enfermedad transmitida por la chicharrita y típicamente asociada al norte del país, que se ha extendido a Córdoba y Santa Fe”.

“A pesar de esto, las estimaciones de producción de maíz se mantienen en 57 millones de toneladas aunque la situación podría conducir a un nuevo ajuste en las proyecciones”, alertó la entidad.