Polideportivo
POR LOS CLUBES

Los 98 años de Sportivo Rojas: tradición, deporte y pertenencia

Fundado en 1927, el club sigue siendo un espacio de encuentro, crecimiento y comunidad. Desde la fonda de Minetti hasta su presente activo. Con nuevas obras y más disciplinas, el "Trico" mira al futuro.

“Sportivo Rojas: 98 años de historias, amores y encuentros en el club que late junto a su ciudad”. La frase, que hoy se repite entre socios, exjugadores y familias, resume mejor que cualquier dato la dimensión emocional de una institución que nació mucho antes de saberse club.

Hay entidades deportivas que nacen como un equipo. Otras, como una idea. Sportivo Rojas nació como un encuentro. “Allí, en la fonda de Minetti, en las risas jóvenes de la ‘barra del Molino’, en esa mesa larga de madera donde los sueños se mezclaban con el café caliente y el ruido del bodegón”, recuerda la propia historia oral del club.

Aquella noche del 24 de noviembre de 1927, los fundadores no lo sabían, pero estaban dibujando un sentimiento que hoy cumple 98 años.

Un club que transpira historia

“Sportivo no solo guarda historia; la transpira”. Y basta caminar por cualquier rincón para comprobarlo. Desde la primera cancha que pronto quedó chica, hasta la pista de patinaje que en 1930 convirtió al club en un centro social clave; desde las tardes de pelota paleta y bochas hasta la gran expansión tras la fusión con el Lawn Tenis Club en 1932.

Y entre todos esos hitos, uno brilla más: la emblemática pileta. Inaugurada el 7 de enero de 1939, fue mucho más que una obra. “Gracias al doctor Maximiliano Puerta —a quien la ciudad terminó bautizando como ‘el Doctor Pileta’— generaciones enteras vivieron allí sus veranos, aprendieron a nadar, hicieron amigos y atesoraron recuerdos que aún hoy se cuentan con nostalgia”.

El presente vivo de Sportivo

Hoy, caminar por la sede de calle Alem confirma que Sportivo sigue siendo un pulso activo de la ciudad. Allí conviven disciplinas como básquet, judo, taekwondo, paleta, vóley, artes marciales, gimnasio y una comunidad que no deja de crecer.

No es casual que su presidente, José Gil, defina al club como “un sentimiento”. Llegó como llegan muchos: acompañando a un hijo al básquet. Y se quedó. Y lo abrazó. Y hoy lo conduce.

Gil lo sintetiza con fuerza: “Sportivo tiene que estar abierto todo el día. Esto es una familia… es un legado, es una identidad. Estos 98 años son continuidad, un hilo que une generaciones que no siempre tuvieron lazos sanguíneos, pero sí uno más fuerte: el sentido de pertenencia”, dijo, en una reflexión que podría haber sido escrita por aquellos fundadores del 27.

“El club está más vivo que nunca”

En diálogo con Diario Núcleo, Gil profundiza sobre el significado de estar al frente en un aniversario tan simbólico: “Estar al frente presidiendo una institución como el Club Sportivo, que está cumpliendo 98 años, la verdad que no es poca cosa. Noventa y ocho años en cualquier institución, y sobre todo instituciones sin fines de lucro, es más que importante”, afirmó.Y agregó:“El club es transgeneracional. El club es una familia. Esto tiene que ver con la capacidad que han tenido distintas generaciones, desde 1927 hasta hoy, de sostener una continuidad, un legado, una identidad. Acá no hay lucro: esto es pertenencia, es amor, es pasión”.

Su hijo incluso le dio una imagen perfecta del paso del tiempo: “En 1927 todavía no se había jugado el primer mundial de fútbol. No existían Nike o Adidas”, le dijo. “Un chico de 14 años que pone en valor estos 98 años del club a su manera”, celebró el Presidente.

Un año de logros y obras

El balance también es positivo: “Ha sido un buen año. Siempre se puede estar mejor, pero tenemos un semillero fuerte, buena cantidad de chicos, un desarrollo deportivo interesante”, aseguró. El básquet volvió a ser protagonista: “Jugamos otra semifinal en este segundo torneo. La Primera está muy bien, y las inferiores siguen creciendo con buen volumen de chicos”.

No se quedan atrás las otras actividades: paleta renovada, taekwondo con nivel mundial, judo en expansión, artes marciales, gimnasio en pleno movimiento.

En paralelo, avanzan las obras: “Queremos pulir y pintar la cancha ahora en diciembre, remodelar el portón viejo del club para que sea accesible, seguir avanzando con la pileta… si no la podemos reabrir ahora, que el que venga después pueda hacerlo”, indicó Gil, con una visión que trasciende su gestión.

El kiosco de la esquina —nuevo símbolo cotidiano— también suma al movimiento social del club. “Más que contento. El club está más vivo que nunca y con motivación hacia el futuro”, agregó.

Un club que sigue siendo un punto de encuentro

A 98 años de aquella mesa en la fonda de Minetti, Sportivo conserva su esencia: un refugio social, un espacio donde las pantallas quedan a un lado y el encuentro vuelve a ser el centro.

Y si algo define al club, es su gente. Gil lo dejó claro: “No me queda más que palabras de agradecimiento hacia todos los que acompañan: las familias, los chicos, los profes que le ponen el alma, el corazón y muchas veces el bolsillo también. Que este año haya sido fructífero y que sigamos creciendo para lo que viene”.

Porque Sportivo, como dijo alguna vez un viejo socio, no es solo un club: es una forma de estar en la ciudad.

Y José Gil lo resumió con una frase que podría haber estado en el acta fundacional: “Sportivo es un sentimiento. Es el club de Rojas.”, cerró.