Trump respalda a su secretaria de Seguridad
Tras la convulsión en Minnesota por la policía de migraciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no pedirá la renuncia de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, tras los tiroteos en Mineápolis en los que agentes del ICE mataron a dos civiles. El mandatario elogió a Noem -quien se jacta de su postura de “mano dura” hacia los inmigrantes- por su “muy buen trabajo”, pese a críticas bipartidistas por las muertes de Reneé Good y Alex Pretti.
Trump dijo que quiere dejar que la investigación sobre Pretti “siga su curso” y negó que actuara como un “asesino”, contradiciendo versiones iniciales de su Gobierno. El presidente se reunió con Noem y su asesor Corey Lewandowski en la Oficina Oval, sin amenazas a sus cargos, para discutir la agenda migratoria en Minnesota.
El líder demócrata Hakeem Jeffries advirtió que iniciarán un juicio político contra Noem si Trump no la despide. Junto a Katherine Clark y Pete Aguilar, exigió su salida inmediata. Jeffries había evitado un proceso apresurado, pero más legisladores se sumaron al pedido. “Noem es corrupta y no cualificada”, dijo.
El expresidente Joe Biden condenó los asesinatos y elogió a los habitantes de Minnesota por denunciar la injusticia. “Lo ocurrido traiciona nuestros valores”, escribió en X.
El alcalde Jacob Frey informó que algunos agentes federales dejarán la ciudad para rebajar la tensión. Tras hablar con Trump, aseguró que coincidieron en que la situación no puede continuar. El presidente anunció el envío de su zar fronterizo, Tom Homan, para continuar conversaciones con Frey.
El gobernador Tim Walz pidió investigaciones imparciales, reducción de fuerzas federales y fin de represalias contra Minnesota. La partida de Greg Bovino, jefe de la operación en Mineápolis, acompaña el tono más conciliador de Trump. Desde enero, el Gobierno desplegó unos 3.000 agentes en la ciudad para redadas contra inmigrantes ilegales.