Una jornada de luto envuelve al sudeste asiático, tras confirmarse una de las peores catástrofes ferroviarias de los últimos años en Tailandia. Al menos 30 personas perdieron la vida y otras 67 resultaron heridas —muchas de ellas en estado crítico— luego de que una grúa de construcción de gran porte colapsara sobre un tren de pasajeros en movimiento, provocando su descarrilamiento y un posterior incendio de magnitudes devastadoras.
El siniestro se produjo en la localidad de Ban Thanon Khot, perteneciente al subdistrito de Si Khiew, en el noreste del país. Según reportes internacionales a los que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, la formación ferroviaria cumplía el trayecto desde la capital, Bangkok, hacia la provincia de Ubon Ratchathani, una ruta altamente transitada por trabajadores y turistas.
El impacto y el caos posterior
El accidente ocurrió cuando el tren circulaba por una zona donde se llevan a cabo obras de modernización de la infraestructura vial. Por causas que aún son materia de investigación técnica, una grúa que sostenía un pesado tramo de un puente ferroviario en construcción cedió por completo.
La estructura de metal impactó de lleno contra los primeros vagones de la formación. El choque no solo detuvo la marcha del tren de forma violenta, provocando que varios coches salieran de las vías, sino que también generó un cortocircuito y la ruptura de depósitos de combustible, lo que desató un incendio inmediato. Testigos presenciales describieron escenas de pánico, con pasajeros atrapados en el interior de los vagones mientras las llamas se propagaban con rapidez.
Operativo de rescate en condiciones críticas
De inmediato, se activó un sistema de emergencia de escala nacional. Efectivos de la policía local, dotaciones de bomberos de distritos vecinos y unidades paramédicas convergieron en el lugar del desastre.
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