La red de Internet fue cortada en todo el territorio iraní, informó ayer una ONG, en el duodécimo día de un movimiento de protesta que desafía al poder y al que se acusa de intensificar la represión contra los manifestantes.
Las manifestaciones en Irán estallaron el 28 de diciembre, cuando comerciantes de Teherán organizaron una protesta contra el aumento de los precios y el colapso del rial, lo que desencadenó una ola de acciones similares en otras ciudades.
Desde entonces, se han extendido a 25 de las 31 provincias de Irán, según un recuento de la AFP, citada por el portal RFI, basado en declaraciones oficiales y medios locales, y han dejado decenas de muertos, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad.
Según videos, cuya autenticidad fue comprobada por AFP, los manifestantes gritaban lemas como “es la batalla final, Pahlavi volverá”, en alusión a la dinastía derrocada por la Revolución islámica de 1979, o “Seyyed Ali será destituido”, en referencia al guía supremo Ali Jamenei, en el poder desde 1989.
Irán se encuentra “actualmente sometido a un corte de Internet a escala nacional”, afirmó en X la ONG de vigilancia de la ciberseguridad Netblocks, basándose en “datos en tiempo real” y refiriendo “una serie de medidas de censura digital (…) contra las manifestaciones”.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, volvió a llamar ayer jueves a “la máxima moderación” frente a los manifestantes, así como al “diálogo” y a “escuchar las reivindicaciones del pueblo”.
El balance de muertos en el movimiento de protesta no está claro. Según la ONG Iran Human Rights (IHR), que tiene sede en Noruega, al menos 45 manifestantes, incluidos ocho menores, murieron en las marchas.
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