Rojas
PERSONALIDADES

Viaja con su motorhome recorriendo pueblos de menos de mil habitantes y pasó por Los Indios

Guido Rodríguez visita lugares junto a sus tres canes, acompañados por su cámara y su drone, con los que hace famosos a cientos de sitios pintorescos del país.

Antes de leer esta nota primero es necesario tener en claro la diferencia entre “ir de vacaciones” e “ir de viaje”. Si bien se puede cometer el error de interpretar que son lo mismo, en realidad no lo son. Ahora bien, hay muchas formas de viajar y cada aventurero tiene su estilo e impronta. A dedo, en bicicleta, moto, auto o motorhome.

Por lo general “ir de vacaciones” tiene que ver con planificar un viaje, muchas veces familiar, elegir el destino, el hotel, las excursiones y la playa, rio o montaña que se va a visitar. “Ir de viaje”, en Cambio requiere de otra planificación y logística. Consiste en marcar un norte, ponerse la mochila al hombro y agarrar la ruta, muchas veces sin rumbo y otras con destino seleccionado.

Guido Rodríguez, un joven de 31 años que vive en Villa Devoto, recorre con su motorhome distintas ciudades del país, pero su obsesión son los poblados chicos, que no superan los mil habitantes. Sus viajes tienen un condimento especial. Diferente. Porque por lo general, cuando un aventurero emprende un viaje, pasa un largo tiempo fuera de su casa recorriendo rutas. En este caso, Guido divide su vida en dos. Y pasa una parte del mes viajando y trabajando, y otra en su ciudad natal, trabajando y soñando en volver a viajar.

Los canes Timón, Pumba y Barú, son sus fieles compañeros arriba del motorhome que hacen que el viajero esté lejos de sentirse en soledad. A medida que recorre los poblados, los va documentando en fotos que obtiene desde su cámara profesional y drone. Luego, edita materiales y los vuelve famosos a través de sus redes sociales. Por eso también es reconocido como el influencer del turismo.

Recorriendo el interior de Buenos Aires

En su última salida se dedicó a recorrer poblados bonaerenses, justo en esta zona de localidades escondidas en caminos rurales. Es así que estuvo en Los Indios, un pueblito del partido de Rojas ubicado a unos tres mil metros de la Ruta Provincial 30, entre Chacabuco y la Ruta Nacional 188.  Allí, hizo lo que sabe hacer y más le gusta, que es “vivir los sueños en lugar de soñarlos”, una de las frases que representan al viajero, que deja en claro su simpleza. Inclusive, paso la noche frente al Club Los Indios.

Al trabajar de manera independiente, el entrevistado tiene la posibilidad de organizar sus días laborales para aprovechar los libres para salir a la ruta. En otras de sus tantas escapadas recorrió muchos destinos. Puerto Madryn, Las Grutas, Epecuén, Sierra de la Ventana; y en febrero estuvo en poblados de Lincoln. Esos son algunos de los tantos sitios que eligió en busca de descubrir, a través del cristal con que mira el mundo, distintas formas pintorescas de cada lugar. Si bien no es fotógrafo, una de las cosas que le gusta es, precisamente, sacar fotos.

Escapar de Capital Federal más allá de las autopistas

El influencer contó que vive en Capital y cuando tiene un tiempo sale a las rutas. No hizo falta consultarle cuál es su sueño porque por sus venas recorren la pasión de viajar. Está a la vista. “No vivo viajando indefinidamente, sino que hago viajes de una semana, diez días y hasta de dos o tres semanas y después vuelvo a trabajar a la ciudad de donde soy”, contó Rodríguez.

Guido tomó la pandemia para interiorizarse en la tecnología y allí decidió invertir en un drone. Eso le permitió tener imágenes aéreas de los lugares que recorre y mostrarlos con otra perspectiva. “No sólo me gusta difundir localidades que la gente no suele ir, sino también lograr imágenes aéreas bastante inéditas ya que no son muchos los dronistas que visitan pueblitos rurales”, admitió.

Cada viaje deja una enseñanza, por eso no repite lugares en los que ya estuvo, para quedarse con ese aprendizaje inicial, atesorarlo y conservarlo en el rincón de los recuerdos. Empezó viajando a dedo, luego de otras formas, hasta que llegó al motorhome. Cada una permite entrar en mundos diferentes.

Contra su voluntad, en esta nota se lo nombró en varios párrafos como influencer. Él no se siente tal y en realidad le gusta que le digan “viajero”. Aclarado eso, contó que no le gustan los lugares donde hay mucha gente y que poco le interesa planificar los viajes, sino que prefiere que se vayan gestando casi de forma impensada. Seguramente por medio de sus posteos se irán descubriendo los destinos que aún no sabe que recorrerá.