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Notable desarrollo inmobiliario en la zona Noreste de Pergamino
POR LOS BARRIOS - EXCLUSIVO DIARIONUCLEO.COM

Notable desarrollo inmobiliario en la zona Noreste de Pergamino

Hasta hace solo quince años el sector cercano a las avenidas De la Cruz Gorordo, Venini (Ruta 188) y Ruta 32 era un gigantesco descampado, pero con la llegada de los servicios y las inversiones el lugar vive un momento de apogeo de la construcción, con nuevos loteos, apertura de calles y viviendas que van cambiando permanentemente la imagen de uno de los accesos a la ciudad.

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Quienes viven en Pergamino desde hace tiempo muy probablemente recordarán la apariencia de la zona del cruce entre las rutas 188 y 32, en la zona Noreste de la ciudad, hace apenas quince años: grandes descampados, calles de tierra, pocos servicios y escasa o nula iluminación. Una década y media después, producto del empuje de los inversores y de la llegada de los servicios, el sector vive un momento de profunda transformación, con loteos, apertura de calles y la construcción permanente de viviendas, sumadas al alumbrado público tipo LED similar al instalado en el resto de la ciudad y la pavimentación o colocación de cordón cuneta en casi todas las calles. 

El pergaminense que se detenga en la actualidad a contemplar la zona deberá hacer un esfuerzo para recordar cómo era el panorama hace quince años, ya que si bien la estructura básica de la intersección permanece sin mayores variaciones, todo lo demás cambió, se pobló, se desarrolló y modificó su configuración. 

Sin dudas uno de los cambios más importantes que se produjeron en la zona es la pavimentación completa de la avenida De la Cruz Gorordo. Esta arteria, de gran importancia para la conexión urbana de Pergamino, ya que funciona como nexo nada menos que entre las avenidas Venini y Florencio Sánchez, atravesando toda la zona Norte de la ciudad y convirtiéndose, luego de la intersección con Monseñor Scalabrini, en Avenida Champagnat; durante muchos años había quedado relegada y si bien recibió mejoras, siguió siendo de tierra hasta el año pasado, cuando finalmente llegó la esperada pavimentación. 

Las obras generaron un cambio radical en toda el área y el tránsito aumentó de manera exponencial, las propiedades se revalorizaron y no es extraño que, al igual que ocurrió con otras avenidas de Pergamino, De la Cruz Gorordo viva poco a poco un avance del sector comercial, motivado por el mayor caudal de vehículos que la transitan luego de culminada su pavimentación. 

Panorama

Para entender lo que ocurre en Pergamino hoy, hay que mirar hacia el Noreste. Si bien el acceso a la vivienda propia sigue siendo una cuenta pendiente y un desafío casi imposible para la clase media-baja debido a la falta de créditos y el aumento de costos, existe otra realidad paralela: un sector de la sociedad ha volcado sus inversiones en tierras que, hasta no hace mucho, eran puro campo.

Luego de su pavimentación, la avenida De la Cruz Gorordo presenta un panorama muy diferente. 

Como se mencionó en otras oportunidades desde la sección "Por los Barrios" de DiarioNucleo.com; históricamente, Pergamino "terminaba" al Norte en el Puente La Virginia. De allí en adelante, solo el histórico barrio Viajantes (Villa Parque Gral. San Martín) y Villa Alicia asomaban en un mapa que se volvía rural rápidamente. Sin embargo, la fisonomía de la ciudad cambió. Hoy, la zona delimitada por la Avenida De la Cruz Gorordo, la Ruta 32 y las márgenes de la Ruta 188 vive un momento de apogeo sin precedentes.

Como se anticipó, uno de los cambios más significativos en el área fue la culminación el año pasado de las obras de pavimentación de la Avenida De la Cruz Gorordo. Lo que durante décadas fue una arteria de tierra o con un mejorado precario, hoy es una vía de conexión estratégica que une la zona norte desde la intersección con Monseñor Scalabrini (donde cambia su nombre a Champagnat) hasta la Ruta 188.

Acceso al Club Banco Provincia.

Acceso al Club Comunicaciones.

Esta obra no solo mejoró la calidad de vida de los vecinos, sino que valorizó la tierra y facilitó el acceso a instituciones deportivas emblemáticas de la ciudad, como el Club Banco Provincia y el Club Comunicaciones, que ahora gozan de una accesibilidad que antes dependía del estado del tiempo y que además de noche tenían una iluminación muy precaria. 

Barrios "semicerrados"

Los barrios "semicerrados" (o "semiabiertos" según otra concepción filosófica) son urbanizaciones residenciales que combinan elementos de un barrio abierto con seguridad privada y, a veces, un cerco perimetral. Generalmente, las calles son municipales, lo que impide restringir el acceso totalmente, pero cuentan con garitas, cámaras de vigilancia y barreras, ofreciendo mayor seguridad sin los altos costos de expensas de un barrio cerrado.

Apertura de calles y alumbrado flamante en el barrio "Las Catalpas". 

 A diferencia de los barrios privados, las calles internas suelen pertenecer al municipio, por lo que no se puede prohibir la circulación. Generalmente carecen de grandes clubes deportivos o instalaciones sociales compartidas; suelen tener expensas más bajas o nulas en comparación con los barrios cerrados tradicionales.

Esta modalidad de urbanización, ya muy difundida en localidades como Pilar o Tigre, es el tipo de emprendimiento más común en la zona relevada en el presente artículo de la sección "Por los Barrios" de DiarioNucleo.com y fue la que le dio impulso al desarrollo inmobiliario del sector y en ese contexto, han proliferado desarrollos inmobiliarios con una estética de vanguardia. Barrios como El Molino —que fue pionero hace 15 años con sus planes de financiación—, Las Catalpas o La Guadalupe, marcan la tendencia.

Canal de desagüe al norte de la avenida De la Cruz Gorordo.

El mismo canal al Sur de la avenida, se nota la presencia de malezas y obstrucciones. 

Se trata de loteos nuevos, algunos con apenas cinco años de vida, donde abundan las construcciones de jerarquía: casas amplias, diseños arquitectónicos modernos, grandes superficies cubiertas y las infaltables piletas. Este crecimiento tracciona, además, al comercio: primero llegan los artículos básicos y luego se instalan ferreterías, heladerías, farmacias y hasta espacios gastronómicos, consolidando una micro-ciudad con servicios propios.

Desafíos

Si bien el sector evidencia un avance notorio y gran desarrollo lo cierto es que el aumento en la población y el tránsito genera inconvenientes en la seguridad vial, sobre todo en la avenida De la Cruz Gorordo. Otro de los problemas es la cuestión de los desagües: nacidos después de las traumáticas experiencias de las inundaciones, los barrios modernos previeron el problema hídrico y por eso sus creadores rellenaron los terrenos y crearon una estudiada pendiente que culmina en un canal (la zona pertenece a la cuenca Norte del arroyo Chu-chú), lo que garantiza el rápido escurrimiento ante contingencias climáticas. Sin embargo, ese cambio en la configuración del espacio perjudicó al sector ubicado "aguas abajo" (al Sur) de la avenida De la Cruz Gorordo, que también pertenece a la cuenca del Chu-chú y donde los mismos canales aparecen cubiertos de maleza y desperdicios. 

Avenida de la Cruz Gorordo y Venini (Ruta 188) los vecinos definen a esa intersección como "peligrosa". 

En ese contexto, vecinos consultados por DiarioNucleo.com manifestaron básicamente el problema del tránsito; debido a que el pavimento trajo velocidad. Sumado a que el cruce de la Ruta 188 y la 32 siempre fue un punto complicado, donde se produjeron varios accidentes mortales. Ahora, la intersección con De la Cruz Gorordo también se ha vuelto peligrosa. Si bien se pide un semáforo, la realidad es compleja: al ser una ruta de tránsito pesado, semaforizar en exceso podría generar embotellamientos que lleguen hasta el "Cruce de Caminos".

Los emprendimientos inmobiliarios florecen en la zona. 

Por otra parte, también mencionaron la comentada disparidad en el mantenimiento de los desagües. Mientras que los barrios nuevos mantienen sus canales despejados, hacia el sur (entre De la Cruz Gorordo y el Boulevard Drago) las malezas y la suciedad abundan. Esto genera un efecto tapón que termina perjudicando a barrios más antiguos, como el Jorge Newbery, que sufre desbordes ante lluvias copiosas.

Avances

A pesar del avance, todavía queda un gran "pulmón" de terrenos baldíos y zonas agrestes entre De la Cruz Gorordo y Drago. El éxito de los loteos en La Guarida y Luar Kayad demuestra que la demanda no se detiene.

Hace apenas 15 años, este sector era oscuridad total. Hoy cuenta con iluminación LED, contenedores de basura y una dinámica propia. La zona noreste de Pergamino ya no es el "afuera"; es el nuevo horizonte de una ciudad que sigue extendiendo sus fronteras.

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