Delitos, drogas y adolescencia: la alarma que enciende el Fuero Penal Juvenil
El fiscal Horacio Oldani le confirmó a DiarioNucleo.com un incremento de hechos delictivos cometidos por menores en Pergamino y cuestionó la falta de internaciones y dispositivos de contención frente al avance del consumo problemático de drogas.
El delito juvenil mostró un crecimiento sostenido durante el último tramo de 2024 y el inicio de 2025 en el Departamento Judicial Pergamino-Colón, con una marcada incidencia de robos y hurtos cometidos por menores de edad, muchos de ellos atravesados por consumos problemáticos de sustancias. Así lo advirtió el agente fiscal del Fuero Penal Juvenil, Horacio Oldani, en diálogo exclusivo con DiarioNucleo.com, quien también alertó sobre la reiteración delictiva y la falta de respuestas estructurales desde el Estado.
“Hubo un movimiento, un crecimiento en el delito de menores, por lo menos en la incidencia en la parte de robos. Se disparó bastante entre fines del año pasado y principios de este año”, señaló el fiscal, al describir una tendencia que se replica en distintos puntos de la región.
Según explicó, la gran mayoría de los delitos cometidos por menores son contra la propiedad, principalmente hurtos, hurtos calificados y robos, aunque también se registran hechos de violencia interpersonal.
“Después hay ciertos delitos contra la integridad física que se traducen en lesiones leves y graves, generalmente por peleas o enfrentamientos entre grupos”, detalló.
Reincidencia y falta de respuestas judiciales
Oldani confirmó que en Pergamino existen muchos casos de reincidencia, donde varios menores participaron de una seguidilla de hechos delictivos.
“Sí, hay un grado de reiteración delictiva de algunos menores en particular bastante importante”, afirmó, y cuestionó la interpretación judicial que muchas veces deriva en la libertad inmediata de los jóvenes involucrados.
En ese sentido, fue crítico con la falta de medidas de internación o contención: “No creo que la ley obligue a soltarlos. Me parece que muchas veces no se están prestando demasiada atención a las implicancias que eso trae, tanto para los chicos como para la comunidad”.
Consumo problemático en edades cada vez más tempranas
Uno de los ejes centrales de la problemática, según el fiscal, es el altísimo nivel de consumo de sustancias tóxicas entre los menores que delinquen, un patrón que se repite año tras año.
“Son altísimos los índices de consumo de sustancias por parte de los chicos que cometen delitos”, aseguró, y advirtió que los informes sociales y psicológicos muestran situaciones alarmantes. “Ya a partir de los 12 años muchos chicos se han involucrado en el consumo de drogas y a los 15 o 16 años son viejos consumidores, con una patología importante”.
El impacto del consumo problemático, explicó Oldani, es devastador: abandono escolar, desvinculación del deporte y un ingreso casi inevitable al circuito delictivo. “El consumo los lleva irremediablemente al abandono escolar y a la condición de delito. Pierden todas las posibilidades de tener actividades buenas”, remarcó.
Responsabilidades
El fiscal sostuvo que la Provincia y los municipios tienen una responsabilidad directa en el abordaje de esta problemática y reclamó más centros de rehabilitación modernos y especializados.
“Es lamentable que se siga hablando solo de libertad y no se trabaje sobre la enfermedad y el flagelo que significa el consumo de drogas”, afirmó, y cuestionó la exigencia de consentimiento para internar a menores con adicciones severas.
“Pensar que un chico con alto compromiso en el consumo tenga que prestar consentimiento para ser internado es realmente lamentable”, enfatizó.
Una ley “obsoleta”
Finalmente, Oldani consideró necesaria una reforma profunda del régimen penal juvenil, al calificar como “francamente obsoleta” a la ley vigente.
“La ley nacional que rige el fuero de menores tiene muchísimos años. Una reforma sería lo correcto”, sostuvo, y planteó la posibilidad de bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, no con un enfoque punitivo, sino como una herramienta de intervención temprana.
“No para imponer penas altas, sino para darle a la Justicia herramientas para trabajar con esos chicos, sacarlos del ámbito familiar o social cuando están absolutamente desbordados”, explicó.
En ese marco, concluyó que una intervención temprana podría evitar que muchos jóvenes lleguen a la mayoría de edad con carreras delictivas consolidadas. “La baja de imputabilidad podría ayudar a que cuando lleguen a los 18 años abandonen el delito y no caigan en el sistema penal de adultos”.