La gastronomía de Pergamino cerró un 2025 con realidades opuestas
La pérdida del poder adquisitivo golpeó con fuerza al sector, aunque algunos establecimientos lograron sostener la actividad y cerrar un balance positivo pese al contexto económico.
El año 2025 dejó un balance dispar para el sector gastronómico de Pergamino, mientras algunos empresarios registraron una baja en la actividad producto de la pérdida del poder adquisitivo, otros lograron cerrar un año positivo.
Desde una mirada más crítica, referentes del rubro señalaron que el consumo cayó entre un 15 y un 20 por ciento en comparación con 2024. “Fue un año bastante irregular, con una merma clara en los días comunes, sobre todo durante la semana”, explicaron. Según detallaron, la retracción del consumo estuvo directamente vinculada a la disminución del poder de compra de los clientes.
No obstante, destacaron que eventos clave como el Día del Padre o el Día de la Madre lograron sostenerse, funcionando como pequeños respiros dentro de un contexto complejo. “Esos días, por suerte, se respetan”, remarcaron.
A este escenario se sumó el aumento constante de los costos fijos, como la Tasas de Seguridad e Higiene y los servicios, que continúan ajustándose mes a mes en función de la facturación. “Se da una contradicción permanente: menos trabajo y mayores costos”, indicaron desde el sector.
En cuanto a la materia prima, el comportamiento fue más estable durante gran parte del año, aunque se registró un fuerte impacto a finales de año. “La carne tuvo un aumento muy violento, cerca del 45% en apenas 15 días entre noviembre y diciembre. Después, el resto del año se mantuvo dentro de parámetros más normales”, explicaron, señalando que los ajustes posteriores respondieron más a factores estacionales.
En contraste, otros empresarios gastronómicos de Pergamino ofrecieron una visión más optimista del año. Desde estos establecimientos afirmaron haber cerrado un muy buen 2025, destacando que el trabajo sostenido y clientes habituales fueron claves para amortiguar el impacto de la crisis.
Si bien reconocen que los vaivenes económicos se sienten, aseguran que no impactaron de manera determinante en el balance final. “Cuando afloja un poco, uno se da cuenta, pero no repercute tanto como en otros momentos críticos que ya atravesamos, como la pandemia”, explicaron.
De cara a lo que viene, el sector mantiene expectativas moderadamente positivas, con la mirada puesta en una posible reactivación del consumo, los empresarios coinciden en un deseo común: que la recuperación alcance a todos los rubros.
“Esperamos que lo que venga sea bueno para todos. La gastronomía es uno de los sectores donde más se siente la crisis, pero también donde más rápido puede verse el repunte”, concluyeron.