Durante el transcurso del año que acaba de concluir, desde el espacio EN VIVO: DiarioNucleo.com, que se emite los martes a las 19 por la señal de streaming Fana Digital, una gran cantidad de personalidades de Pergamino que se destacan por su actividad social, institucional, cultural, artística, profesional, política o empresarial, compartieron profundas entrevistas en las que contaron sus experiencias, el origen de su tarea y los logros obtenidos.
La siguiente es una selección de algunas de las notas más destacadas realizadas durante el ciclo 2025:
Club Junior Sanabria: convertir en dolor en trabajo por y para los demás
Juan Román "Junior" Sanabria tenía 18 años, era apasionado por el fútbol y jugaba en Juventud, donde se destacaba entre sus compañeros por su habilidad. El 29 de junio de 2024, mientras viajaba en moto, Junior sufrió un accidente en el que perdió la vida. El hecho conmocionó a toda la ciudad y generó gran congoja en el ambiente futbolístico.
Unos meses después sus padres, Darío y Lorena, y varios familiares, en medio de la angustia y el dolor, comenzaron a darle forma a un proyecto que hoy es una realidad: el club de Fútbol Junior Sanabria. Fundado en el corazón del barrio Güemes, la institución alberga a más de 100 niños de ambos sexos donde, además de la actividad deportiva, adquieren hábitos de compañerismo y disfrutan de distintas actividades.
Este año, Junior Sanabria ingresó a la liga de fútbol y comenzó a escribir una página que sin dudas será extensa y gloriosa en la historia del deporte pergaminense.
En diálogo con DiarioNucleo.com, Darío Sanabria y Guillermo Escamilla; padre y tío de Junior respectivamente, contaron su experiencia, la historia del club y el esfuerzo para sobreponerse a la pérdida y la tragedia: "Cuando en alguna oportunidad las cosas se ponen difíciles pensamos que el club es de Junior y que cada cosita que hacemos es una caricia que le hacemos a él" señaló Darío durante la entrevista.
¿Cómo nació el Club Junior Sanabria?
Darío: Arrancamos este proyecto hace un tiempo atrás con mucho dolor. La verdad, era nuestro cable a tierra, algo que necesitábamos hacer. A Junior le gustaba mucho el fútbol y queríamos buscarle la vuelta por ahí. La idea surgió con hacer algo en el barrio, que no había, por los chicos, pero con mucho más amor si llevaba el nombre de nuestro hijo. Así surgió la idea del club. Es algo que me cuesta hablar porque es muy difícil.
¿Cómo se hace un club desde cero, sin tener nada?
Darío: Primero empezamos golpeando puertas. El intendente nos dio una mano bárbara, la Secretaría de deportes de la Municipalidad nos abrió un montón de puertas, nos facilitó un montón de cosas. Y ahí arrancamos con un grupo de trabajo, la mayoría somos familia y amigos de Junior. Empezamos a aprender a hacer cosas porque el tema de los trámites es muy difícil. Si no tenés ayuda es imposible. Le metimos para adelante con mucho amor y entusiasmo. La municipalidad nos brindó muchísimas cosas.
Además de club en el lugar también funciona un merendero
Es algo que decidimos implementar: después de las prácticas les damos una copa de leche o mate cocido. Cuando hacía calor era jugo. Tenemos una panadería que nos brinda facturas, arroz, manteca. Estoy muy agradecido porque siempre nos dan de lunes a jueves para que podamos dar esa copa de leche. Los chicos se van muy contentos. Pasan mucho tiempo en el club, entre dos o tres horas, y esas horas no están en la calle.
¿Cuántos chicos asisten al club?
Darío: Más o menos 110 más o menos y todos tienen distintas edades, incluyendo femenino, sub-10, sub-12 y cuatro categorías de liga infantil.
Cruzando Argentina a pie: la épica aventura de Jesús Ledesma por la Ruta 40
A quién no le gusta viajar? Probablemente habrá quienes no disfruten con los largos recorridos o se sientan incómodos en otros lugares, pero se trata de una minoría. Claramente el espíritu nómade forma parte de la naturaleza humana y, cada vez que las cuestiones económicas y la disponibilidad de tiempo lo permiten, la gente busca la forma de conocer lugares, recorrer caminos y vivir experiencias como viajeros.
Por otra parte, existe un grupo de gente que hace de viajar su modo de vida y que suele pasar meses o incluso años recorriendo distintos lugares y viendo salir el sol en diferentes latitudes. Esa gente también constituye una minoría y sus experiencias habitualmente constituyen una fuente de aprendizaje propio y de inspiración para los demás.
Es el caso de Jesús Ledesma, un pergaminense que eligió para su vida desarrollar en todo momento dos de sus pasiones, los viajes y el deporte. Lleva varios años recorriendo distintos lugares: dio la vuelta a Sudamérica en bicicleta y el año pasado se propuso un nuevo desafío. Recorrer la emblemática Ruta 40 (que recorre el país de Norte a Sur) a pie, trotando, coriendo o caminando según el caso. Hacerlo en solitario y con un ligero carro de dos ruedas para colocar su equipo y provisiones como todo equipamiento.
La hazaña le llevó más de siete meses. Arrancó en septiembre de 2024, desde La Quiaca y llegó a finales de Marzo a Usuhaia. En el camino vio paisajes increíbles, interactuó con mucha gente, corrió una maratón y resistió una tormenta de viento en Chubut.
En su visita a EN VIVO: DiarioNucleo.com; Jesús contó gran cantidad de anécdotas y experiencias vividas durante su recorrido por la Ruta 40, las precauciones que tomó y algunas de sus vivencias más aleccionadoras.
Tu particularidad es que recorriste la Ruta 40 completa, pero a pie.
Así es. Fue una travesía que duró, como dijiste, siete meses y medio. La comencé en La Quiaca, en el kilómetro 5126, que es el punto más al norte de la Ruta 40, y la terminé en el kilómetro cero, en Cabo Vírgenes, Santa Cruz, el último lugar de la península antes del Estrecho de Magallanes.
¿Cómo y cuándo se te ocurrió hacer algo así?
Después de haber completado la vuelta a Sudamérica en bicicleta, lo que me llevó dos años y ocho meses, ya venía pensando cómo encarar la Ruta 40. Hacerla en bicicleta me parecía algo más. Entonces, me propuse hacerla corriendo, trotando o caminando, según lo permitiera el terreno y la topografía. Me embarqué en este proyecto en septiembre y terminé llegando a Pergamino en marzo.
O sea que te insumió primavera y verano.
Sí, salí casi terminando el invierno y llegué en otoño. Atravesé la primavera, el verano y parte del otoño.
Llamó mucho la atención entre tus seguidores el carro que llevabas, que fue un protagonista escencial de tu aventura. ¿Tiene alguna característica especial?
Sí, lo hice todo con el carrito. Era donde llevaba todas las provisiones, el equipo de acampada, la comida, todo lo que necesitaba, porque no cargaba absolutamente nada sobre mí, ninguna mochila. Es imposible cargar peso durante tantas horas al día mientras corres o trotas. Lo diseñé con mi hermano aquí en Pergamino muy pocos días antes de salir, sin tiempo para probarlo. Pensé que si había que modificarlo, lo haría en ruta. Me basé en otros carritos y elegí lo que mejor se adaptaba a nuestras necesidades. La verdad es que funcionó perfectamente, nunca tuve un problema.
Natalia Benedetti y Jesús Figueroa, cocinan y entregan viandas en San Vicente
Aunque muchas veces es una realidad no debidamente visibilizada, en Pergamino existe una considerable cantidad de gente que tiene graves inconvenientes para obtener los recursos para su subsistencia básica; muchos padecen enfermedades para las que no pueden costear un tratamiento, otros tantos se encuentran en una situación habitacional precaria o directamente en situación de calle, y mucha gente también tiene problemas para alimentarse. Es una realidad injusta, lacerante, ante la cual un porcentaje elevado de la población opta por mirar hacia otro lado o simplemente ignorar la existencia de ciudadanos, con los mismos derechos que todos, para los que la subsistencia diaria resulta un problema que dista mucho de estar resuelto.
Otros vecinos de Pergamino, en cambio, deciden actuar de otra manera y se movilizan para hacer más llevadera la circunstancia actual de los convecinos sufrientes: existen campañas de recolección de alimentos y ropa, fundaciones y agrupaciones que trabajan para mejorar la situación habitacional y centenares de ciudadanos anónimos que aportan un porcentaje importante de los ingresos para aliviar la situación del prójimo.
Entre estos vecinos comprometidos por ayudar a los demás se encuentra un grupo de feligreses de la Parroquia San Vicente de Paul, ubicada en la calle Francia, entre Florida y 11 de Septiembre, en el barrio Vicente López, que cada viernes se reúne para cocinar y entregar viandas a gente que necesita un plato de comida.
El menú, pensado para aportar nutrientes esenciales, se entrega además con una porción de pan y una fruta, de manera de poder otorgar una cena completa. Además, mientras van entregando las viandas, los voluntarios charlan con la gente y sirven café o mate cocido.
La actividad, desarrollada por Caritas San Vicente y el Colegio San José de los Hermanos Maristas, está coordinada por Jesús Figueroa y Natalia Benedetti, un matrimonio que cada viernes concurre a la parroquia para organizar los grupos y realizar las entregas, bajo la supervisión del párroco Jorge Ugartemendía.
¿Cómo comenzó a desarrollarse esta actividad?
Jesús Figueroa: para hacer un poco de historia, cuando llegó el padre Jorge Ugartemendía a la Parroquia San Vicente, un sacerdote nuevo para esa entidad, tanto Natalia, mi esposa, que es oriunda de San Nicolás, como yo que soy pergaminense, lo conocíamos desde distintos ámbitos. Así que cuando llegó a la parroquia nos propuso coordinar esto de empezar a sumar gente para concinar y entregar las viandas.
En ese sentido se trata de un trabajo conjunto entre Caritas San Vicente y el Colegio Maristas.
Natalia Benedetti: El proyecto en definitiva se llama Dos Santos, por los santos de ambos lugares; Marcelino Champagnat (Maristas) y San Vicente de Paul; lo que hace el colegio es proveer todo lo que son los alimentos secos como fideos, lentejas o arroz dependiendo del menú. Ellos proveen todo eso, y Cáritas desde la parroquia provee todo lo relacionado con las proteínas, las carnes. Luego los viernes nosotros coordinamos al grupo de personas. Se arranca tempranito, a eso de las cinco y media de la tarde, para ya a las ocho, abrir las puertas y entregar las viandas a quienes están esperándolo.
Según comentaron, el menú está pensado para que exista un balance entre proteínas e hidratos de carbono.
Benedetti: Siempre se busca ese equilibrio, por eso Cáritas se encarga pura e exclusivamente de lo que es proteína, carne de cerdo, carne de vaca, carne de pollo, y Maristas, el colegio, se encarga de lo que es seco, los hidratos de carbono, la fruta también, siempre se trata de aportar la fruta, y a diferencia que esto también vale, a diferencia de otras actividades similares que se están haciendo en Pergamino, la idea también es cocinar, que el grupo de personas, este recurso humano, que nos toca un poco coordinar a nosotros, se conozca, comparta, no solo es entregar el alimento, sino formar una comunidad.
Figueroa: Eso se fue logrando en el transcurso del año, incluso se logró ir mezclando, porque íbamos intercalando y un viernes cocinaba gente de la parroquia, por llamarlo de una manera, al viernes siguiente cocinaba personal o recursos humanos de maristas. Y bueno al final medio como que ya no estaba tan claro, se fue mezclando un poco.
Racing de Pergamino: un club que es mucho más que fútbol
El Club Racing de Pergamino, conocido popularmente como el "Bohemio", no solo es una institución deportiva con una larga trayectoria sino principalmente un verdadero motor social del barrio Ameghino, en la zona Norte de la ciudad. Atravesando un momento de notable crecimiento, el club se consolida como un espacio de contención, educación y pertenencia para cientos de jóvenes y familias.
Favio Delfante, su presidente, junto a Florencia de Lecubarri y Georgina Baccelli, ambas miembros activos de la Comisión Directiva, visitaron el espacio de streaming EN VIVO: DiarioNucleo.com, que se emite los martes a las 19 por Fana Digital y brindarion detalles sobre el presente y el futuro de esta querida institución.
Favio, ¿cómo describirías el momento actual del club bajo tu gestión?
Si tuviera que ponerle un puntaje, diría que estamos en un sólido siete sobre diez. Llevamos seis años de gestión y siento que para alcanzar nuestro máximo potencial, necesitamos una década de trabajo. Cuando empezamos, estábamos en un dos, así que el avance es significativo. Siempre buscamos mejorar, sin perder la esencia del club: brindar un buen servicio y una buena educación a los chicos, formando no solo futbolistas, sino también buenas personas.
Florencia, ¿cuál es tu rol dentro de la Comisión Directiva?
Estoy en el área de prensa y colaboro con los chicos de la Primera División, ayudando en todo lo que puedo. En realidad, como el resto de la Comisión, estoy un poco en todos lados, trabajando en conjunto para que el club siga creciendo.
Georgina, ¿cómo te involucraste y qué significa para vos el trabajo en el club?
Soy mamá de nenes que juegan en las inferiores. Hace dos años, un grupo de madres formamos una subcomisión para apoyar a la Comisión Directiva en la gestión social y operativa. Nos propusimos resolver esas pequeñas cosas que a veces quedan pendientes y, como madres, aportar nuestro granito de arena. Empezamos haciendo rifas y ferias para financiar los viajes y meriendas de los chicos, asegurándonos de que todos tuvieran las mismas oportunidades. De esa iniciativa surgieron un montón de cosas hermosas que perduran en el tiempo.
Jorge Linares: el desafío de invertir y desarrollar en Pergamino
Jorge Linares es una figura reconocida en Pergamino: además de su vasta trayectoria como notario, se ha consolidado como un empresario desarrollador, enfocado en el valor agregado de la tierra. Durante la última edición de EN VIVO: DiarioNucleo.com, que se emite los martes a las 19 por Fana Digital, Linares detalló cómo nació Parcum, el parque industrial que está a días de finalizar su construcción. En un contexto económico volátil, el inversor reveló las claves de su éxito, la importancia del capital propio para emprender, el potencial logístico de Pergamino y el respaldo que significó la reciente visita del gobernador Axel Kicillof a este polo productivo local.
¿Qué lo llevó de su actividad notarial, de escribano, a convertirse en un empresario de bienes raíces, un mundo que implica asumir notorios riesgos?
Todo surgió a partir de mi actividad notarial, que es mi actividad principal. El espíritu emprendedor o la curiosidad que uno tiene por desarrollar otras cosas lo va llevando, despacio y sin querer, a lograr objetivos. Nació, en realidad, como una forma de ocupar el espacio ocioso después de la jornada notarial. Prácticamente, todas las actividades surgen cuando uno tiene esos momentos libres, y yo elegí ocuparlos en el trabajo y el desarrollo, pero siempre con mucha dedicación y disciplina. Esa es una de las claves. No es que uno se proyecte y diga "este será un nuevo capítulo en mi vida"; es un capítulo más. Hay que disfrutar tanto lo bueno como lo malo, porque de lo malo siempre se saca algo bueno.
¿Cuál es su trayectoria en ambas áreas?
En la actividad empresarial llevo 40 años, y como escribano, una trayectoria de 47 años. Es una actividad muy apasionante, que toca momentos tan importantes en la vida de una persona como una sucesión o la adquisición de su primer inmueble.
Usted insiste en que la gente no debe temer emprender. ¿Cómo se gestó el parque industrial Parcum?
Siempre digo que hay que emprender. La idea del Parque Industrial nació al estudiar la ley y percibir la necesidad de otro polo en Pergamino. Empecé a indagar despacio, sin descuidar mi trabajo principal. Para el registro de un parque industrial, se requiere la aprobación de los tres poderes (Nación, Provincia y Municipio). La voluntad de iniciar el proyecto surgió en el Concejo Deliberante de Pergamino, que consideró necesaria la construcción de un nuevo espacio.
¿Qué tipo de parque es Parcum y qué organismos involucra?
Es un Parque Tecnológico Mixto Industrial. Si bien es de gestión privada, requiere el apoyo de la Municipalidad de Pergamino y, fundamentalmente, del Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires.
No es un emprendimiento simple, como un complejo de viviendas, sino que tiene un espectro de requerimientos mucho más amplio.
Es diferente. Las autoridades exigen que el inversor tome todos los recaudos, desde la hidráulica y el tratamiento de efluentes y emanaciones, hasta la calidad de la infraestructura. Por ejemplo, no puede ser asfalto, sino hormigón de 18 centímetros de espesor. Esta, junto con la provisión de energía de baja y media tensión, es la parte más costosa del Parque.
La solvencia del proyecto es crucial para generar confianza.
Así es. La gente debe confiar en que el objetivo se logrará y que su compra será exitosa, sin riesgo de que la obra quede incompleta. Es importante ofrecer proximidad al casco urbano, seguridad en el predio, cerramiento y, sobre todo, solvencia para garantizar la inversión.
¿Cómo se financió el proyecto, evitando depender exclusivamente de las ventas anticipadas?
No es tan simple. Hay que arrancar con capital propio. Una vez que se inicia con fondos propios, se puede vender para tener liquidez. El problema es vender anticipadamente a precios bajos; la elevación de costos, especialmente después de la devaluación (la obra de luz se incrementó un 100%), puede hacer que la obra quede inconclusa.
¿Cómo se encuentra el Parque actualmente en términos de avance y ventas?
Tengo que agradecer a la comunidad que confió y compró en las primeras etapas, lo que me dio la liquidez necesaria. Hoy, de los 98 lotes, me quedan 48 disponibles. Esto demuestra el éxito del esfuerzo personal. Estoy a 20 días de finalizar el Parque, con los finales de obra de la Autoridad del Agua, Hidráulica y Catastro, lo que permitirá escriturar entre fin de año y la primera quincena de enero.
¿Cuánto llevó desarrollar la obra?
La obra de construcción plena se desarrolló durante el tercer, cuarto y quinto año, sin interrupciones. Insisto: esta obra se concretó gracias a la gente que apostó cuando todo era solo campo.
Empresas de capital están eligiendo radicarse en Parcun. ¿Por qué optaron por este predio y no por otros?
El año pasado, una empresa con marca registrada que evaluaba otras localidades, visitó Pergamino y eligió el Parque. Si uno ofrece producto, la gente adhiere. Estas empresas vinieron porque existía un parque industrial terminado. El Parque Municipal ya está colapsado, y Parcum es uno de los dos únicos parques registrados en la ciudad.
¿Qué significó la llegada del gobernador Axel Kicillof a Parcun, siendo el único emprendimiento privado que visitó en su estadía?
Fue una grata sorpresa. Sesenta días antes, ya había estado personal de Producción de la Provincia, que son los encargados de habilitar la construcción. Ellos evalúan especialmente la altimetría por riesgo de inundación; Hidráulica es inflexible en el tratamiento de efluentes. Luego de inspecciones periódicas, ellos mismos nos felicitaron por la velocidad y calidad, considerándonos dentro de los cuatro o cinco mejores parques industriales de la Provincia.
¿Cómo se gestó la visita del Gobernador?
En los cinco años del proyecto, no recibí ayuda económica estatal. El personal de Producción comentó al Gobernador que el Parque estaba a punto de terminarse y merecía una visita.
¿Qué le solicitó al mandatario durante su encuentro?
Le pregunté por una necesidad de la comunidad: la obra de gas en esa zona. Dijeron que se iban a ocupar.
¿Qué atractivo ofrece Pergamino a las empresas que buscan radicarse?
Desde el punto de vista de Nación y Provincia, los beneficios impositivos son nulos. A nivel local (municipal), los beneficios son la exención del derecho de construcción, de propaganda y de seguridad e higiene. El beneficio principal del Parque para la ciudad es urbanístico: concentra la actividad, especialmente la logística.
La logística es la actividad preponderante.
Así es. Quien maneja una flota de camiones necesita un espacio seguro, tranquilo, iluminado, y con infraestructura para la transferencia de mercadería, sin interferir en el casco urbano. Esto hace que la actividad sea más eficiente. Una empresa que está por instalarse operará con setenta empleados locales y 150 unidades diarias, distribuyendo 14.000 paquetes por día. Eso genera movimiento y tracción.
La ubicación es, además, excelente: sobre la ruta nacional, cerca del aeródromo y con la autopista a pocos kilómetros.
Su ubicación es extraordinaria. Además, hago votos para que la autopista traiga mucho movimiento. Urbanísticamente, el Parque se ubica en la Zona 2 y B, que es industrial, cumpliendo con la coherencia de no molestar al resto de la comunidad.
Hoy la inversión se centra en lo financiero o en el dólar. ¿Por qué prefiere invertir en bienes raíces y en el sector productivo?
Yo respeto el área financiera, pero siempre aposté a la tierra, al título de propiedad y a la producción. Me dedico mucho también a lo agropecuario. Mi enfoque siempre fue el trabajo y la producción, no la especulación. Nunca operé con acciones ni con dinero en el exterior.
Invertir en desarrollo agrega valor. Hoy ese predio tiene un valor infinitamente superior al de la tierra original.
Desarrollar un parque industrial puede significar una mejora del 600% sobre el valor inicial del terreno. Comprar la tierra es solo el 15% del total invertido. En mi caso, pude concretarlo gracias a que un amigo me facilitó la compra con un pago diferido.
¿Cuáles son sus recomendaciones para quien quiere emprender hoy, en un contexto económico tan volátil?
La clave es que las condiciones nunca están dadas completamente. Lo que recomiendo es apostar a algo productivo que se pueda pagar con la producción. Quien invierte en el campo y lo explota, o quien invierte en un lote para edificar, está agregando valor. Siempre y cuando se hagan bien los números y se cuente con un porcentaje de capital propio (al menos un 30%) para arrancar. No se debe depender exclusivamente de capital ajeno para que el proyecto no se detenga.
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