Pergamino
INFORME ESPECIAL

Qué hay detrás de la compra del campo lindero al Parque Industrial Pergamino

En 2016, el Municipio declaró la "utilidad pública" de la propiedad de la familia Giacoma pero nunca avanzó en la expropiación propiamente dicha ni cerró la compra. Ahora, los propietarios piden que se dé marcha atrás con la declaración para poder vender las 58 hectáreas a una sociedad. Conocé las diferentes posturas en un mismo tema.

El Parque Industrial Pergamino (PIP) ha ido creciendo desde su creación, sumando empresas que fueron ocupando los lotes originales. Por eso, desde hace años que está la idea de expandir sus fronteras y, una posibilidad latente es hacerlo hacía la Ruta 8, adquiriendo un campo de casi 58 hectáreas, donde funcionó la feria de remates Giacoma.

El proceso de compra comenzó hace unos ocho años, allá por 2016. El Municipio de Pergamino hizo ofertas a sus propietarios, pero nunca llegaron a un acuerdo. Por eso, el Estado Municipal inició el proceso de expropiación declarando el espacio en discusión de “utilidad pública” pero no se avanzó en la expropiación propiamente dicha, que debe ser votada por la Legislatura bonaerense y -además- tiene estrictos pasos fijados por la Ley de Expropiación N° 5708 y la propia Constitución provincial. Así, luego el tema se enfrió, ya que el Ejecutivo no avanzó con la compra del predio ni en los trámites de expropiación. Y la familia propietaria se le dificultó (cuanto menos) la posibilidad de vender a privados por aquella declaración.

El expediente casi no tuvo movimientos en los últimos cuatro años al menos. O en realidad sí, pero no de importancia. Pero esto cambió este año cuando se dio inicio a un camino diferente, cuando la familia Giacomo le habría acercado al Departamento Ejecutivo Municipal una sociedad interesada en comprar las 58 hectáreas.

La aparición de desarrolladores privados

Fuentes confiables cercanas al Gobierno explicaron a diarionucleo.com que el Ejecutivo habría dado el visto bueno para darle una solución a la familia, pero con la condición que el futuro comprador debe destinar las tierras a fines industriales.

Claro que esa firma no quiere “comprarse un problema” y quedar en la situación de la familia Giacoma. Y para evitarlo, el municipio debe dar marcha atrás con el expediente de expropiación, trámite que debe pasar por varias secretarias e, inclusive, debe ser tratado por el Concejo Deliberante.

Cómo se llegó hasta acá

En enero de 2016, en la primera gestión del intendente Javier Martínez, el Ejecutivo inició un expediente a fines de declarar de utilidad pública el inmueble donde funcionaba la Feria Giacoma.

En 2017, el Municipio le hizo una oferta a la familia propietaria, pero la consideraron insuficiente. En conclusión, el municipio allí decidió avanzar y presentar un trámite de expropiación. Pero la realidad es que después de esa demanda el Estado Municipal debería haber invertido dinero en el desarrollo, pero eso nunca sucedió y quedó como un proyecto a realizarse, situación que traba aún hoy a la familia, ya que casi no tiene potestad sobre el macizo.

La posición del Concejo en aquella época

En aquella época se consideraba muy importante poder ampliar el PIP, pero siempre garantizando la continuidad de la explotación de la Feria Giacoma.  Al respecto, el concejal Ramiro Llan de Rosos (JxC), habló con este medio y dijo: “Me parecía medio contradictorio iniciar un expediente para ampliar el Parque Industrial para que vengan empresas, industrias y por otro lado estar haciendo que una actividad que estaba en funcionamiento tenga que dejar de hacerlo”.

Por eso, la idea era dejar que la Feria se quede con unas 20 hecáreas para seguir con su actividad y con el espacio restante generar lotes industriales. “Era un lote suficiente como para poder, en una primera etapa, avanzar con la ampliación del Parque Industrial”, recordó Llan de Rosos.

Opiniones encontradas

Puertas hacia adentro, en el gobierno de Martínez hacen autocrítica y son conscientes que la postura pasiva o de inacción que tomó el Ejecutivo hizo que se llegue a esta situación.

Por su parte, desde la oposición critican la celeridad con la que se movió el expediente este año, los tiempos en que se gestó la sociedad que quiere comprar las tierras y los nombres que la integran.

“No vamos a responder suposiciones”, le dijo a diarionucleo.com alguien de mucho peso en el Gobierno Municipal, haciendo alusión sobre que lo que plantea la oposición no tiene fundamentos legales.

Una de las críticas de Llan de Rosos es que “desde noviembre de 2018 el expediente solo tuvo siete movimientos que no fueron sustanciales para el fin mismo del expediente que es obtener la expropiación”.

Inclusive el municipio podía depositar dinero según el ofrecimiento que haya hecho a los fines de hacerse de la posesión del predio, pero no pasó. “Habiendo iniciado el juicio se podría haber seguido con los procedimientos legales para hacerse de la posesión del predio, pero nada de eso pasó”, dijo el edil.

El concejal detalló que en febrero de 2024 se inició un expediente en el cual los titulares de la firma Giacoma manifestaron que “personas interesadas se les acercaron para hacerles un ofrecimiento”. “Cuando uno ve cómo llega el expediente al Concejo Deliberante y que se resolvió en dos meses empieza a llamar la atención”, cuestionó.

El expediente, de inactivo a activo

Respecto a esta celeridad con la que avanzó el expediente este año, desde el Gobierno Municipal explicaron que el objetivo fue darle una solución a la familia Giacoma a una situación que generó el propio gobierno municipal. “El expediente tiene dictámenes de distintas secretarías de áreas técnicas del municipio. Tiene que ser una confabulación extraordinaria donde todos presten su firma y la mitad de los secretarios del gabinete tienen que acceder a algo irracional”, expresaron desde el Municipio sobre las especulaciones.

Más allá de ello, lo cierto es que los municipios bonaerenses no tienen la potestad para expropiar sin la intervención de la Provincia de Buenos Aires.

En tal sentido, vale recordar que, a nivel nacional el proceso se regula a través de la Ley 21.499, pero las provincias tienen sus propias leyes para hacer expropiaciones. En el caso de los municipios, depende de la leyes orgánicas de cada provincia.

Cómo es el procedimiento

En el caso de la provincia de Buenos Aires, los Concejos puede declarar la "utilidad pública", pero -para avanzar con la expropiación propiamente dicha- corresponde el dictado de una ley provincial, a los fines de cumplir con los requisitos constitucionales que exige la expropiación. 

La formación de la sociedad

El concejal Llan de Rosos detalló que empezaron a encontrar ciertas irregularidades como ser que “la sociedad que dice que va a adquirir el predio se constituyó con posterioridad al inicio del expediente”. “Lo que más ruido nos hace es quiénes integran esa sociedad. Entre los nombres figura un expresidente de Douglas Haig que ha estado muy vinculado al expediente Martínez”, denunció.

En contraposición, desde el oficialismo argumentaron que en Pergamino todos se conocen y es inevitable que las partes tengan relación. También detallaron que varios de los que participan de esa sociedad ya tienen otras sociedades por diferentes actividades comerciales. Algunas tuvieron un fin específico y ya no existen más, y otras siguen en carrera.

“Que el oficialismo conteste por qué es el expediente que más rápido se movió en toda la administración pública de Pergamino. Que contesten por qué se vende a una sociedad que está constituida cinco días después de iniciar el expediente”, anexó Llan de Rosos.

Como seguirá el tema en los próximos días

Quien va a resolver hacia qué rumbo avanza el expediente es el Concejo Deliberante. A las más de 100 páginas que lo componen se les agregarán otras, tal vez las finales, tal vez no.

Por lo pronto este tema está siendo evaluada por los ediles que componen la Comisión de Legislación, quienes luego deberán emitir despacho y someterlo a votación y decidir si corresponde o no dejar sin efecto la declaración de actividad pública sobre el terreno de Giacomo.

Lo cierto es que la inacción del municipio hizo que el tema se dilate, generando complicaciones a los dueños del inmueble y dejando la puerta abierta a diversas especulaciones políticas que podrían llegar a la justicia.

Lo fáctico es que hace ocho años que se declaró a la propiedad de utilidad pública y el Municipio no desarrollo el proyecto. Habrá que esperar para ver si el tema llega a la justicia o si queda sólo en especulaciones políticas.