Pergamino
ENTREVISTA EXCLUSIVA

Secundario Unnoba: la crisis retrasa su construcción

El contexto económico genera que la culminación del edificio sea incierto. Diario Núcleo dialogó con el rector Guillermo Tamarit quien expresó: "Nuestras posibilidades de acelerar la obra no existen".

En el mes de noviembre del año 2020 el rector de la Universidad del Noroeste de Buenos Aires (Unnoba), Guillermo Tamarit, anunció la construcción de un colegio secundario en la ciudad de Pergamino. 

La realización del proyecto cuenta con la financiación del Programa de Apoyo a la Infraestructura Universitaria, por lo cual la universidad no desembolsa dinero de sus arcas para la concreción del edificio.

A mediados de año, el rector Tamarit anunció que la obra no iba a estar lista para el 2022 como estaba previsto debido a que el índice de la inflación no corre en paralelo al índice de construcción que es dispuesto desde el Ministerio de Infraestructura de la Nación.

En diálogo exclusivo con Diario Núcleo, Guillermo Tamarit habló sobre los problemas que existen en el avance de la obra.

  • Guilermo Tamarit, rector de la Unnoba

- ¿En qué instancias se encuentra la construcción del colegio secundario de la Unnoba?

- Estamos desarrollando un edificio que potencialmente puede llegar a convertirse en un establecimiento de educación secundaria como ya tenemos en Junín. Lo que sucede es que esta obra depende del contexto, siempre decimos que el edificio va a ser el puntapié inicial para plantearnos esa posibilidad.

- ¿Y cuál es el contexto que rodea a su construcción hoy en día?

- Y, la verdad es que es cada vez más complejo. Hace cuatro años, cuando comenzamos con este debate, la situación del país y de la universidad no era la de hoy. Por lo tanto, ahora estamos con la perspectiva de culminar la obra de infraestructura, que con muchas dificultades llevamos adelante, y luego nos plantearemos qué es lo que allí desarrollaremos. Pero repito, siempre dijimos que era una idea que tenemos y pretendemos proyectar pero dentro de un contexto de una realidad palpable y que no sea un aventura. Tenemos que contar con elementos muy concretos que nos permitan dar inicio a un proyecto que se desarrollará a lo largo de 5 años. Resumiendo, la idea está pero vamos viendo las dificultades que tenemos para ir acercándonos al momento de poder ponerlo en marcha.

- Por lo que está contando parece que esas dificultades son de presupuesto, ¿no es así?

- Sí. En el caso específico de la construcción que estamos desarrollando Pergamino, no está hecha sobre la base de recursos propios sino que de un programa del Ministerio de Infraestructura de la Nación, y por lo tanto, nuestras posibilidades de acelerar la obra no existen. Nuestro lugar es el de mediar entre la empresa que ganó la licitación y los recursos que Infraestructura va desarrollando. 

  • Fotografía actual de la construcción del edificio

- Con respecto a la culminación edilicia, ¿tienen algún estimativo de tiempo?

- Hay un orden creciente de redeterminaciones y complejidades que son producto de la situación económica que han ido demorando el edificio y que no nos permiten realizar ningún pronóstico en cuanto a su finalización. Hay que recordar también que una vez terminada la obra hay que desarrollar toda su infraestructura interna con situaciones presupuestarias que esperemos que se consoliden y nos permitan abordar esos nuevos proyectos.

- La intención de la Unnoba es crear una escuela secundaria y el contexto en la provincia de Buenos Aires indica una deserción escolar alta. ¿Cómo se hace para motivar a los chicos para que terminen su ciclo escolar?

- Existe un debate abierto al respecto. Nosotros, como sistema de educación superior, debemos apostar principalmente a que todos transiten el nivel medio. En Argentina, la mitad de los chicos terminan en tiempo y forma el secundario y ese es el núcleo de gente que tiene que llegar a la facultad. Nuestra primera preocupación es cómo colaborar como sistema para que esto suceda. Pero como vengo diciendo, es una cuestión de contexto también. Hay otra particularidad hoy en día que es que hay muchos estudiantes que no son los de hace 50 años atrás, aquellos que terminaban el secundario y, a partir del esfuerzo de sus familias, pudieron enfrentar una carrera universitaria. Hoy existe una nueva situación que son los estudiantes que viven en comunidades chicas con problemas de comunicación digital y de transporte público o que son mujeres que asumen responsabilidades desde muy pequeñas en el cuidado familiar o en la atención de la casa. Por lo tanto, hay un conjunto de estudiantes a los que hay que ofrecerles instituciones más flexibles y que acompañen sus posibilidades de desarrollo universitario.