127º aniversario de Pergamino: la historia de su declaración como ciudad
INFORME ESPECIAL

127º aniversario de Pergamino: la historia de su declaración como ciudad

En este informe especial de Diario Núcleo te contamos cómo llegó a ser nombrada ciudad y la importancia que este hecho tuvo para los años venideros e incluso para nuestros días.

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En este informe especial, Diario Núcleo te cuenta la historia sobre cómo Pergamino fue declarada ciudad y por qué es tan especial este hecho que se conmemora hoy. A partir de los libros de la historia de la ciudad escritos por el historiador y abogado Horacio Raúl Villalba en colaboración con su esposa y docente, María de los Ángeles González, retrocedemos en la historia 127 años para conocer cómo era la ciudad en aquel entonces y cómo estaba compuesta aquella sociedad que, un día como hoy, celebró en los cafés y en las calles la declaración de Pergamino como ciudad.

Del pueblo a la ciudad

Hasta el 22 de octubre de 1895 Pergamino era considerado un pueblo. En el año 1870 el poblado tenía 7 mil habitantes y en 25 años, para el momento de ser declarado ciudad, creció enormemente hasta llegar a tener 23.945 habitantes. Ese gran crecimiento demográfico que experimentó se debió a varios factores, entre ellos la conformación del regimiento de la Guardia Nacional en el contexto de guerra entre Unitarios y Federales (tenía 1.600 guardias nacionales), las oleadas inmigratorias y la llegada del tren el 30 de agosto de 1882 que conectaba la ciudad con Buenos Aires.

La burguesía emprendedora, el comercio, la diversidad de actividades e industrias, la variedad de establecimientos y el mutualismo de las sociedad extranjeras favorecieron plenamente al desarrollo urbano y social.

La declaración de ciudad significó el reconocimiento al crecimiento vertiginoso de su población. La ley rezaba que si un poblado superaba los 20 mil habitantes debía ser declarada ciudad. Y fue así que el 23 de octubre de 1895 el  Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires promulgó la Ley que decía lo siguiente: “El Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires sanciona con fuerza de Ley: Art. 1º: Confiérese el título de ciudad a los Pueblos de Azul, Bahía Blanca, Pergamino, Barracas al Sud y Tandil. / Art. 2º: Comuníquese al Poder Ejecutivo;  Diego J. Arana, Secretario; Adolfo Olivares, Presidente de la Cámara de Diputados"

El intendente de Pergamino en ese entonces era Vicente B. Bizcayart y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires era Guillermo Udaondo. El Concejo Deliberante de la ciudad estaba compuesto por 14 concejales.

Tras la declaración, se realizaron festejos en el Teatro Florida, en el Veloz Club, en el Café del Águila y en el Hotel de la Paz. Las celebraciones que se llevaron a cabo aquel día son comparables con las que se realizaron en el 1910 para el Centenario de la Nación.

  • Baile en el Club de los Artesanos

En la sociedad de aquellos años las familias aristocráticas, los grandes terratenientes, tenían el poder económico y las grandes estancias eran muchas. Las sociedades de inmigrantes más numerosas eran la de los españoles e italianos. También eran fuertes las comunidades francesas e israelitas.

En 1895 Pergamino contaba con tres hoteles, veintidós almacenes, diez tiendas, cinco cocherías, tres oficinas de acopiadores de frutos, siete cervecerías, cuatro carpinterías y aserraderos, siete panaderías, un molino a vapor y un molino de harina, dos barracas, tres hornos de ladrillos, dos fiambrerías, tres carbonerías, una tintorería, cuatro agencias y comisiones, una agencia de diarios y librería. Como contrapartida, para esa época existía también un alto grado de militarización y de analfabetismo.

Las ordenanzas municipales

Estas fueron una de las consecuencias que conllevó el nombramiento de ciudad. Desde el momento en que las personas se organizan en una ciudad lo que hacen es tratar de clasificar y ordenar el territorio público y el privado. La convivencia y la circulación constituyen el objeto de dichos ordenamientos. El impresionante crecimiento demográfico que logró la ciudad a finales del siglo XIX sumado al hecho de que esta no había sido planificada de manera prolija, obligaron a adoptar tópicos básicos que sirvieron para la conformación del ejido social.

Así nacieron la ordenanza de los "yuyales" que obligaba a los propietarios y ocupantes de terrenos a cortar los yuyos de las veredas, la ordenanza de que prohibía la destrucción de las plantas distribuídas en las plazas (contemplaba un multa de 20 pesos por planta destruida), la ordenanza que prohibía tener animales sueltos en los terrenos baldíos, calles o parajes públicos (10 centavos de multa por cada día que el animal estuviera suelto), la ordenanza que exigía el empedrado para aquellas personas que eran dueños de corralones, caballerizas y cocherías, la ordenanza para la iluminación eléctrica de la ciudad, ordenanzas de los bailes públicos y las ordenanzas referentes a regularizar los establecimientos incómodos e insalubres, entre otras.

  • Plantado de árboles en la Plaza 25 de Mayo

Todas esas disposiciones municipales permitieron organizar el ejido urbano luego de la declaración de ciudad con el único fin de establecer una convivencia armoniosa entre los ciudadanos y fundaron normas sociales que llegan hasta nuestros días.  

Las grandes tiendas

El escritor, poeta, ensayista y biógrafo argentino Ezequiel Martínez Estrada decía que el comercio jugó un gran papel civilizador a finales del siglo XIX. Sostenía que "Entrar en un negocio a comprar algo era guarecerse en un refugio de cortesía. La clásica amabilidad tenía sus reductos inexpugnables en las casas de comercio".

En este sentido, para el momento de la declaración de ciudad, Pergamino experimentó un fenómeno de apertura de grandes tiendas comerciales. Algunas de ellas fueron "Tienda La Nueva" en San Nicolás y General Roca, "La Genovesa" en 9 de Julio y Buenos Aires, "Casa Galli" en Merced y Pueyrredón, "La Gran Galera" en calle Buenos Aires casi esquina 9 de Julio y "Bazar y Tienda La Vencedora" en General Roca entre Merced y 9 de Julio", entre muchas otras.

  • 'Casa Galli' en Merced y Pueyrredón. Una de las grandes tiendas de la época

Los inmigrantes solían abrir almacenes o tiendas y, por su parte, las familias aristocráticas de la época abrían barracas o ramos generales. En esta época ya se encontraba la farmacia "La Popular" en la esquina de Mitre y San Nicolás, enfrentada a la farmacia "Del Pueblo".

A partir del fenómeno de las tiendas ya se puede ver cómo la incipiente burguesía de Pergamino comienza a abrirse paso desarrollarse plenamente en el siglo XX, alcanzando su máximo esplendor en los años 60'.

Luego vendrían tiempos de inquietud, optimismo, educación, sociabilidad, electricidad, aguas corrientes, los clubes, los cafés, los teatros, las confiterías y la calle San Nicolás.

El aniversario de Pergamino significa la conmemoración del punto de partida de la organización y transformación de la ciudad. 127 años de hombres y mujeres que, con defectos y virtudes, forjaron la ciudad que hoy tenemos. Por eso, feliz cumpleaños Pergamino y que sean por 127 más.

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